Pobladores de la comunidad Coayuca, en Atotonilco de Tula, se inconformaron tras detectar un tiradero clandestino en el que una unidad tiró desperdicio de una empresa.
Los habitantes señalaron que en un camino de terracería situado entre su localidad y la de El Pedregal, detectaron que un tractocamión vertía residuos industriales, por lo que de inmediato procedieron a interceptarlo.
Los vecinos de la zona externaron que el predio no tiene autorizaciones para recibir desechos y mucho menos para tratarlos, por lo que retuvieron a la unidad y su conductor, al tiempo que informaron al área de Ecología de la alcaldía sobre el hecho.
Personal de la dependencia se movilizó a la zona y escuchó las inquietudes de los vecinos, quienes recriminaron que se utilice a su comunidad para el vertido de desechos industriales; recordaron que en esa comunidad por mucho tiempo operó el tiradero municipal, aunque ya está fuera de servicio tras concluir su vida útil.
No obstante, externaron que muchas personas utilizan los baldíos de la zona para tirar sus desechos, lo cual incrementa los riesgos para la salud pública pues nadie vigila qué tipo de desechos se vierten.
En este caso especifico, dijeron que se trató del tractocamión procedente de una empresa de transportes situada en la cabecera municipal; pidieron a las autoridades realizar las indagatorias y emitir la sanción correspondiente por el manejo irregular de sus desechos.
Indicaron que los desechos son industriales, por lo que contienen aceites y otros materiales que pudieran dañar el suelo, y por ello pidieron que se verifique a fondo el tema para deslindar las responsabilidades correspondientes y aplicar las sanciones.
Autoridades realizaron la inspección en el predio e iniciaron el protocolo respectivo ante este tipo de incidentes, por lo que la empresa fue multada, tuvo que retirar los desechos y compensar a la comunidad.
Cabe señalar que en diversos puntos de la región se han reportado tiraderos clandestinos, por lo que las autoridades de las distintas alcaldías han pedido a los habitantes que eviten este tipo de acciones, pues les podrían ocasionar sanciones.
Por el momento las alcaldías de la zona envían sus desechos a un centro situado en Zumpango, Estado de México, aunque eso les representa un gasto económico importante debido a los traslados de desechos.
Hasta el momento no existe un proyecto regional para el depósito de los residuos, mientras que el relleno de Tula se encuentra en suspensión temporal hasta que se emita el resolutivo oficial sobre la viabilidad de su operación.