Los taxistas del sur de Tamaulipas cobrarán tarifas de hasta 500 pesos por llevar pasajeros a playa Miramar y otros destinos durante el periodo vacacional de Semana Santa.
Juan Rodríguez Osorio, tiene seis años como taxista en la zona sur de Tamaulipas y explicó que el servicio a usuarios que van y vienen al máximo paseo turístico de Tamaulipas, tiene diferentes costos dependiendo la distancia que sea su destino.
“Cada año esperamos un buen número de paseantes en la zona y para ello varios compañeros hacemos un plan de trabajo tratando de ser justos por el tiempo que nos lleva meternos porque tenemos clientes que sí quieren llegar a su punto exacto en la playa y muchas veces no podemos avanzar mucho por el Ctráfico”.
Taxis en playa Miramar: costos de carrera a Tampico, Madero y Altamira
El trabajador del volante dijo que de la playa a las colonias de ciudad Madero se piensa cobrar 150 pesos y a Tampico 50 pesos adicionales durante el día “por la noche obviamente es otro costo, por ejemplo, si el cliente va a Madero, estamos hablando de 200 pesos y si van a alguna colonia en el norte de Tampico, se incrementa hasta 300 pesos”.
Explicó que estos precios se justifican pues en muchas ocasiones la gente deja los asientos del coche mojados y llenos de arena por lo que se ven obligados a mandar lavar la unidad diariamente.
En cuanto a los viajes hacia Altamira, los costos pueden ser de 300 a 400 pesos y hasta 500 cuando se trata de colonias muy alejadas pues de regreso se viene sin pasaje.
“Si es al centro de Altamira y utilizando el corredor, urbano que es una línea muy rápida, calculo que serían 300, 320 pesos, sabiendo que es la libre por el corredor urbano. En el caso de las colonias alejadas, a la altura de la cuarentenaria, de la playa a, por ejemplo, Batería 7, el Chocolate, ya cruzando la cuarentenaria el costo ronda entre 400 y 500 pesos. Si lo hay, pero son pocos”.
El taxista dijo que finalmente será decisión del cliente aceptar o no el viaje, incluso a llegar a un ajuste al precio u optar por un taxi de aplicación, solo que ellos siempre traen tarifas excedentes.
“Con el cliente lo platicamos y si acepta lo subimos, pero también, en mi caso, si el cliente tiene alguna necesidad o quiere comprar hielo, refrescos, estamos dispuestos a apoyar en todo eso”.
Con el playazo, comenzaron a surgir las llamadas carreras y con ello la oportunidad de choferes que viven de esta actividad, de hacerse de mayores recursos que son el sustento de sus familias.
Después de dar vuelta en el monumento a Sirenas, don José González, paró su coche frente a la cadena comercial a esperar pasaje. Él afirma que Semana Santa es una buena temporada, sobre todo los fines de semana.
Comenta que es una época donde “se pone bueno. Ya aquí es problema de cada uno su tarifa; uno trata de cobrar bien; la raza tiene para pistear, debe tener para pagar”.
yc