Cuando se habla del legado de una Copa Mundial de la FIFA™, normalmente se piensa en estadios, infraestructura o momentos históricos. Sin embargo, para miles de estudiantes mexicanos, ese legado ya comenzó a construirse mucho antes y tiene como punto de partida algo tan esencial como el acceso al agua.
A través de “Escuelas con Agua”, una iniciativa impulsada por Fundación Coca-Cola México y la Industria Mexicana de Coca-Cola, el país alcanzó recientemente la cifra de mil escuelas beneficiadas con sistemas de captación de agua de lluvia, infraestructura de almacenamiento y programas de capacitación enfocados en el uso responsable del recurso.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia de legado rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026™, con la que Coca-Cola busca que el impacto del torneo trascienda lo deportivo y genere beneficios duraderos en las comunidades.
Actualmente, el programa tiene presencia en 29 estados del país y ha beneficiado a 340 mil personas, entre estudiantes y personal escolar. Además, ha permitido captar y aprovechar 15 millones de litros de agua de lluvia y acumula 8 mil 800 horas de capacitación enfocadas en el uso responsable del recurso.
Además, en el marco de la justa deportiva, se instalaron 150 sistemas adicionales de captación de agua de lluvia en escuelas públicas de Valle de México, Jalisco y Nuevo León.
Cuando el agua deja de ser una preocupación
Una de las escuelas que destaca en este programa es la Secundaria General No. 44 Telpochtlicalli, ubicada en Ecatepec, Estado de México, en la cual el acceso al agua representaba un desafío cotidiano para estudiantes y docentes.
“Nuestra escuela dependía únicamente de las pipas porque nunca había agua. Las pocas veces que traían agua, solo duraba menos de un día”, relató Samuel, uno de los alumnos beneficiados por el programa.
La situación no era distinta para el personal docente. “Antes era: ‘es que no hay agua en los baños’, ‘es que no hay agua en ciertas áreas’; y ahorita la verdad es que ya tenemos más de esa parte”, explicó Maritza Itzel Arena Santana, profesora de la institución.
Gracias a los Sistemas de Captación de Agua de Lluvia (SCALL), ahora esta escuela puede recolectar, almacenar y aprovechar agua pluvial para actividades como sanitarios, limpieza de aulas y labores básicas de higiene, reduciendo además gastos asociados al abastecimiento mediante pipas.
De igual manera, más allá de la infraestructura, uno de los principales objetivos de “Escuelas con Agua” es generar conciencia sobre el cuidado del agua.
Para Montserrat López Fragoso, docente responsable del proyecto en la Secundaria Telpochtlicalli, el impacto ya trasciende los límites de la escuela.
“Los aprendizajes no solo quedan en la escuela, sino que los trasladan a su comunidad. Sí se ha generado una conciencia ambiental y una responsabilidad por parte de los estudiantes”, señaló.
Además, los propios alumnos coinciden: “Da una reflexión de que el agua tiene que ser muy cuidada y de que no tenemos que darla por sentada”, comentó Camila, otra de las estudiantes participantes.
Un premio único por su esfuerzo
Como parte de esta iniciativa, la Industria Mexicana de Coca-Cola también impulsó el programa Flag Bearers, mediante el cual Camila, Christian, Samuel y Brenda, alumnos de la Secundaria Telpochtlicalli, fueron algunos de los jóvenes que recibieron una noticia que difícilmente olvidarán.
El exfutbolista brasileño Roberto Carlos, una de las figuras más emblemáticas de este deporte a nivel mundial, fue el encargado de anunciarles que habían sido seleccionados como portadores de bandera para un partido de la selección mexicana en el Estadio Ciudad de México.
"Sé que habéis trabajado muy bien, habéis hecho un trabajo excelente. Entonces yo les tengo una sorpresa para vosotros. Van a llevar la bandera, van a entrar en el campo y van a poder sentir lo que es de verdad un partido de un Mundial”, fueron las palabras del astro deportivo.
Este reconocimiento los distingue por su compromiso con el cuidado del agua y el aprovechamiento responsable de los sistemas de captación instalados en sus escuelas.
“Yo todavía ni me la creo. Veo futbol solo en la tele y ahora vivirlo en presencial es otra cosa. Es fantástico”, expresó Christian.
Incluso para los docentes, el reconocimiento representa mucho más que una experiencia deportiva.
“Esta es una prueba de que los sueños sí se cumplen. Les decimos a los niños que nunca dejen de soñar por lo que en verdad quieren, que cuando se trabaja con constancia, con dedicación, con compromiso, todo fluye y que los sueños se cumplen a base de trabajo, esfuerzo y dedicación”, añadió la profesora López Fragoso.
“Ese es nuestro objetivo como docentes, ver a nuestros alumnos lograr cosas. Esa es nuestra meta”, afirmó Arena Santana.
Al final, la apuesta para la Industria Mexicana de Coca-Cola es que el legado del Mundial no se mida únicamente por lo que ocurra dentro de los estadios, sino también por las oportunidades que deje en las comunidades, a través del acceso al agua, la educación ambiental y la convicción de que las pequeñas acciones pueden generar cambios duraderos.
GCM