El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Puebla, Tomás López Durán, llamó a la reflexión sobre la creciente violencia, a la par de pedir por el descanso de la enfermera del Hospital General de Tecamachalco, así como por todas las víctimas que han perdido la vida en hechos violentos.
Durante la misa dominical, reconoció la preocupación de la Iglesia ante el contexto de inseguridad que afecta a diversas regiones, ya que dijo, la violencia no solo arrebata vidas, sino que también lastima profundamente el tejido social y genera incertidumbre entre las familias.
“Hoy elevamos nuestras oraciones por quienes han partido, pero también por quienes viven con miedo y dolor a causa de la violencia”, señaló al dejar en claro, la importancia de fortalecer los valores, la solidaridad y la paz en la comunidad.
Ante las decenas de feligreses, López Durán dedicó una intención por la enfermera del Hospital General de Tecamachalco, reconociendo su labor en el cuidado de la salud y lamentando su fallecimiento, el cual ha causado consternación entre trabajadores del sector y la población.
Por lo que, exhortó a las autoridades y a la sociedad en general a trabajar de manera conjunta para enfrentar este fenómeno, privilegiando el diálogo, la justicia y la reconstrucción del tejido social.
Finalmente, invitó a los fieles a no ser indiferentes ante la violencia y a convertirse en agentes de cambio desde sus hogares y entornos, promoviendo la paz y el respeto a la vida.
CHM