Durante la misa crismal, el arzobispo de la Arquidiócesis de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa bendijo los Santos Óleos y consagró el Santo Crisma, mismos que sirven para administrar los sacramentos, y que serán distribuidos a todas las parroquias.
Asimismo, el líder de la Grey Católica, recibió la renovación de las promesas sacerdotales que cada año hace el clero poblano.
Ante decenas de feligreses, Sánchez Espinosa, lamentó que haya llegado la malda para no irse, es por eso la importancia el poder de cristo "no podemos vivir como los que no tiene esperanza, el mal no tiene la última palabra, la última palabra la tiene el amor y el perdón".
Insistió que la sociedad ha perdido su alma y justifica al mal como el bien "no se respeta las leyes humanas y divina, de la cual no escaparan los que hacen el mal".
Recordó la muerte de la catequista en el municipio de San José Chiapa, el pasado 19 de marzo.
Del mismo modo, aseguró que en estos días que son sagrados podemos participar la vida del señor.
"Dios camina con su pueblo, se hace participe de su sufrimiento. Hoy más que nunca mirar al crucificado y al resucitado. Estos días son de amor, en este alzar el pan y vino con la coherencia de vida", indicó al señalar que se debe combatir no con armas ni con la violencia sino con el Evangelio "toquemos y oremos por la paz".
Arquidiócesis de Puebla cuenta con 443 sacerdotes diocesanos
Cabe recordar, que la Arquidiócesis de Puebla cuenta 443 sacerdotes diocesanos y más de 200 sacerdotes religiosos, que atienden las 309 parroquias y 53 rectorías, además de las obras pastorales diocesanas.
Los Santos Óleos, que se bendicen el Martes Santo en Catedral son tres: el Óleo de los Catecúmenos, el Óleo de los Enfermos y el Santo Crisma.
El Óleo de los Catecúmenos sirve para ungir a los que van a ser bautizados, y significa que Jesucristo les da la fuerza necesaria para enfrentar las tentaciones y ser perseverantes en su camino hacia el bautismo.
El Óleo de los Enfermos, es usado por los sacerdotes para ungir a los que padecen alguna enfermedad grave, a los que van a someterse a alguna intervención quirúrgica, o a los que se encuentran en peligro de morir; es un sacramento que perdona los pecados y les fortalece espiritualmente.
El Santo Crisma se usa para administrar los sacramentos que implican consagración y, por ende, no se repiten: bautismo, confirmación y ordenación de sacerdotes y obispos. Por esta unción, el cristiano participa de las funciones de Jesucristo como sacerdote, profeta y rey. El Crisma también se usa para consagrar altares, templos y catedrales.
Del mismo modo, el arzobispo nombró a los dos nuevos canónigos, Héctor Ramiro Cruz, párroco de San Pedro Apóstol, Zacatlán, y Gregorio Nava Flores párroco del Espíritu Santo, Bosques de San Sebastián.
Los Canónigos, son sacerdotes nombrados por el obispo, para formar parte del cabildo de una catedral.
El cabildo es un colegio de sacerdotes que se encarga de las funciones litúrgicas más solemnes en una iglesia, en este caso, de la Catedral de Puebla.
La obligación del canónigo respecto al servicio del coro consiste en la recitación del oficio divino y a estar presente en las Misas conventuales, a menos que esté legítimamente dispensado.
Al terminar la Santa Misa Crismal, el señor arzobispo entregó decreto de incardinación a 5 sacerdotes, en su mayoría extranjeros, quienes después de algunos años sirviendo el la Arquidiócesis de Puebla, hoy quedan incorporados canónicamente a la misma.
- Pbro. Pablo Francisco Castellano Cañizales. Venezuela
- Pbro. José Guadalupe Bélez Hurtado. México
- Pbro. Cristian José Pérez. Venezuela
- Pbro. Adrián Danilo Cuello. Argentina
- Pbro. Anthony José Boscan Aguilar. Venezuela
CHM