Aunque la incidencia de casos de intoxicación relacionada con alcohol adulterado en León se mantiene baja, especialistas de la salud alertaron sobre el riesgo que representa el consumo de bebidas que pueden contener metanol, una sustancia altamente tóxica capaz de provocar daños neurológicos, falla orgánica múltiple e incluso la muerte en cuestión de horas si no se recibe atención médica oportuna.
El doctor Óscar Rocha Rosales, coordinador médico prehospitalario del Heroico Cuerpo de Bomberos de León, informó que en el municipio se han registrado alrededor de siete casos en lo que va del año, mientras que en un año completo los cuerpos de emergencia pueden llegar a atender y trasladar hasta 30 pacientes con sospecha de intoxicación por alcohol adulterado.
Explicó que, aunque no se trata de una problemática frecuente en comparación con otras urgencias médicas, sí representa un riesgo latente debido a la gravedad de sus consecuencias y la rapidez con la que puede evolucionar.
Detalló que el principal peligro del alcohol adulterado radica en la presencia de metanol, un compuesto industrial utilizado en productos como anticongelantes, que no es apto para el consumo humano y puede encontrarse en bebidas falsificadas o de origen no regulado.
“Al inicio puede parecer una borrachera común, pero después se presentan alteraciones visuales, visión borrosa o manchas, dolor de cabeza, mareos y vómitos”, explicó.
Sin embargo, advirtió que conforme progresa la intoxicación por metanol, el daño se vuelve sistémico y comienza a afectar órganos vitales como el sistema nervioso central, los riñones y el aparato respiratorio.
“Puede haber convulsiones, dolor abdominal, náuseas persistentes y posteriormente dificultad respiratoria, insuficiencia renal aguda y daño orgánico múltiple”, señaló.
El especialista enfatizó que la gravedad de este tipo de intoxicación radica en que el organismo no puede metabolizar adecuadamente el metanol, lo que provoca la acumulación de sustancias altamente tóxicas que deterioran rápidamente la salud del paciente.
“La intoxicación puede evolucionar a falla renal, daño neurológico y respiratorio y, en casos severos, puede presentarse falla orgánica múltiple, provocando la muerte en las siguientes 72 horas si no se atiende a tiempo”, advirtió.
Rocha Rosales explicó que una de las complicaciones más graves ocurre cuando el paciente pierde el estado de conciencia y presenta vómito, ya que puede broncoaspirar, agravando aún más su condición y aumentando el riesgo de fallecimiento.
“Pueden caer, empezar a vomitar y broncoaspirarse con su propio vómito, lo que incrementa de forma importante el riesgo de complicaciones graves”, puntualizó.
El coordinador médico prehospitalario indicó que, aunque los casos registrados en León no son frecuentes, el riesgo aumenta cuando el consumo de alcohol se realiza en establecimientos no regulados o cuando las bebidas son de procedencia dudosa y carecen de etiquetado confiable.
“Hay que revisar que las botellas estén selladas, que tengan etiquetas claras y que se conozca su procedencia. El problema suele estar en el consumo de alcohol adulterado o de origen desconocido”, señaló.
Asimismo, llamó a la población a identificar los signos de alarma que pueden diferenciar una intoxicación común de un caso por metanol, entre ellos alteraciones visuales, desorientación severa o convulsiones, y acudir de inmediato a recibir atención médica.
“El primer signo de alarma es cuando la persona presenta una intoxicación neurológica que no corresponde a una borrachera habitual, como desorientación severa o convulsiones. En ese caso hay que sospechar inmediatamente”, explicó.
Finalmente, recomendó como primeros auxilios colocar a la persona en posición lateral de seguridad, no inducir el vómito y solicitar apoyo de los servicios de emergencia de manera inmediata, ya que la atención temprana puede ser determinante para evitar consecuencias fatales.