La mariposa monarca es un colorido migrante que inicia su vuelo huyendo de las bajas temperaturas de Canadá y el norte de Estados Unidos, cruza el noreste mexicano, entrando al país en mayor cantidad por Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, donde buscan en el Área Metropolitana de Monterrey alimento y descanso en su viaje de entre cuatro mil y cinco mil kilómetros hacia el centro del país.
Se espera que lleguen a inicios de noviembre a los bosques de Oyamel, que son el hogar de hibernación de la mariposa monarca en Michoacán y el Estado de México.
Las fechas coinciden con el Día de Muertos, que según la tradición, los purépechas la consideraban “el alma de los muertos” y que regresaba cada año a visitar a sus familias.
La Secretaría de Medio Ambiente estatal publicó una serie de reglas para ayudar a la mariposa monarca a seguir su camino: en primera instancia pide dar su espacio; respetar las señales de tránsito para no dañarlas; crear un jardín de polinizadores; reducir el uso de pesticidas; denunciar delitos ambientales y reportar avistamientos.
nrm