En una respuesta directa al repunte de inseguridad, la Secretaría de Marina (Semar) tomó la determinación de sumarse a las labores de patrullaje en Tampico.
Esta medida es el eje central de la estrategia propuesta por el Ayuntamiento para frenar el robo a comercios, en una jornada marcada también por la destitución del coordinador de la Guardia Estatal en el municipio.
La decisión se formalizó tras una reunión de alto nivel encabezada por el capitán de navío Jesús Domínguez Martínez y el secretario del Ayuntamiento, Carlos García Porres. En el encuentro, donde participaron mandos del Ejército, la Guardia Estatal y Tránsito, la Primera Zona Naval reafirmó su compromiso de mantener una “presencia activa” mediante recorridos de disuasión coordinados.
La intervención federal llega en un momento crítico
García Porres reveló que la solicitud de auxilio a la Marina, Sedena y Guardia Nacional se debió, en gran medida, a que la Guardia Estatal presuntamente enfrenta un déficit de patrullas por fallas mecánicas.
Las cifras respaldan la urgencia: tan solo en la última semana de febrero, el 911 registró al menos siete asaltos en el centro y la avenida Hidalgo.
Los comerciantes locales ya habían alzado la voz, denunciando que la vigilancia se hacía solo por horas y al llegar la noche era casi inexistente. Mientras la Marina “entra al quite”, la corporación estatal vive una crisis de continuidad.
Este viernes, Víctor Aparicio Zavaleta fue removido de la coordinación de la Guardia Estatal tras solo diez meses en el cargo. Los últimos dos mandos no han logrado completar ni un año de gestión.
Aparicio Zavaleta, quien llegó en mayo de 2025 para suplir a un mando que duró apenas cuatro meses, entregó su oficina este viernes. Aunque falta el anuncio oficial, se perfila que su relevo sea Roldán Márquez Sánchez, procedente de la coordinación en San Nicolás.
Caen a policías por extorsión
En Reynosa, cuatro elementos de la Guardia Estatal fueron detenidos, mientras que uno más se dio a la fuga, al presuntamente ser sorprendidos en flagrancia extorsionando; asimismo, el delegado de Seguridad Pública en la ciudad fue relevado.
El hecho fue confirmado hasta este viernes en un comunicado emitido por el secretario de Seguridad Pública, Carlos Pancardo, aunque la situación se generó la tarde del jueves.
“Tras la información publicada en medios de comunicación respecto a la detención de elementos de la Guardia Estatal, confirmó que integrantes de esta corporación fueron puestos a disposición de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJT)”, indicó en un escrito compartido por la Vocería de Seguridad de Tamaulipas.
La detención se realizó en flagrancia por personal de la Dirección de Asuntos Internos de esta dependencia, en atención a un reporte ciudadano realizado en el municipio de Reynosa, donde se denunció el presunto delito de extorsión cometido por policías a bordo de dos unidades CRP contra un ciudadano.
Al parecer, los elementos habían realizado una detención y presuntamente pidieron dinero a sus familiares a cambio de dejar libre a la víctima; fue así como se hizo una denuncia al 911 sobre la situación y se montó el operativo por parte de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad Pública y la Policía Investigadora.
Supuestamente, los elementos esperaban en una brecha que conecta al fraccionamiento Valladolid a que llevaran el efectivo, pero en su lugar llegaron sus compañeros junto con la Policía Investigadora.
En la patrulla señalada viajaban cinco policías, dos mujeres y tres hombres; sin embargo, uno de ellos logró darse a la fuga, así que solo se logró la detención de los que fueron presuntamente identificados como Laura “M”, Ángela “O”, Ezequiel “S” y David “G”, mismos que fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de Justicia.
Otro elemento acusado
Un elemento de la Guardia Estatal se encuentra bajo investigación de Asuntos Internos tras ser acusado de extorsionar a un adulto mayor. El oficial exigió originalmente 3 mil pesos al señor Arnulfo “M” por una supuesta falta administrativa, terminando por despojarlo de 500 pesos bajo amenazas de arresto.
yc