Mal Educada, una librería autogestiva, feminista y antipatriarcal, abrió sus puertas el 4 de julio de este año en C.2, Leyes de Reforma 1ra sección, en la alcaldía Iztapalapa; sin embargo, su historia realmente comienza varios años atrás.
En entrevista con MILENIO, Katya Vázquez, socióloga y una de las coordinadoras de Mal Educada, contó el inicio de este proyecto, el cual, junto con distintas redes de apoyo y curadurías, ha llegado en formato físico, por primera vez, en 2026.
“Mal Educada nace en 2020. En plena pandemia se consolidó ya como librería, pero surge de varios elementos convergiendo, uno de ellos es que tanto Antonia como yo estudiamos sociología en la Facultad de Ciencias Políticas; al final de mi paso por la Facultad, yo participé en una investigación con Selene Aldana, una investigadora cuyo trabajo iba sobre rescatar la presencia de las mujeres a lo largo de la historia de la sociología. Ahí me di cuenta de que había un hueco de mujeres, principalmente de la teoría sociológica, pero pues que eso se trasladaba a todos los ámbitos; eso pasaba en la literatura y pasa en todo el mundo”, relató.
Algunos desafíos del espacio autogestivo
Katya y Antonia, actuales coordinadoras de Mal Educada, tras su paso por la universidad, se fijaron atender una necesidad en materia de literatura y teoría: dar paso y visibilización a las aportaciones de las mujeres en dichas áreas.
“Nosotras, para acceder a títulos especializados en el tema, teníamos que pedirlos a España, Argentina, que tienen más producción editorial. Empecé a buscar libros que trabajaran temas de feminismo, que en un principio fue más teoría crítica y social escrita por mujeres. Mal Educada ha sido testigo de este incremento en la industria editorial, o este incremento en el interés por los textos escritos por mujeres y las temáticas que estamos interesadas en escribir. Es el interés de la industria editorial y de la producción editorial, tanto de las grandes industrias como de las producciones editoriales autogestivas”, señaló Katya.
Tras varios años vendiendo los libros en línea, las gestoras de la librería se animaron a abrir un espacio físico en la periferia, derivado de las necesidades del equipo, así como del propio crecimiento del proyecto autogestivo.
“Durante todos estos años yo estuve solita trabajando el proyecto, como cinco años, pero ya no me daba la vida, porque es demasiada gestión. Era yo sola haciendo redes sociales, haciendo entregas; cuando íbamos a ferias de libros era yo yendo a las ferias de libros”, narró Katya.
“Ya teniendo colaboradores era difícil porque todo estaba en mi casa, entonces también empecé yo a cuestionarme un poco los límites del espacio público y privado en tanto el trabajo y la casa”, agregó.
Una comunidad que se entreteje a través de los libros
Sobre su ubicación, Katya indica que fue un punto de encuentro estratégico para los jóvenes universitarios de la Universidad Autónoma de México (UAM), para realizar actividades culturales y para acercarse a la propia gente del barrio, mismos que han recibido con calidez la apertura de este rincón literario.
“Siempre lo pensamos en las periferias, no lo pensábamos en el centro; yo vivo aquí muy cerca. Aquí era como el lugar perfecto por la UAM y estas cosas, entonces un día salió el anuncio de que estaban rentando este lugar, nos pareció que estaba bastante estratégico”.
“La comunidad de aquí, pues el barrio y los vecinos, yo creo que nos han recibido bastante bien. Vienen a las actividades, a comprar libros, a preguntar, a pedir recomendaciones. Otras compas, que no son estudiantes pero que viven acá y que se dedican a algo de libros, les invita a leer estos libros. La verdad es que yo creo que una de las cosas que más nos motiva es este agradecimiento constante de descentralizar estas ofertas, tanto editorial como cultural, y nos lo han dicho; como que al final acceder a este tipo de espacios implica un desplazamiento hacia el centro o de aquel lado: la Condesa, Roma, entonces pues lo agradecen”, señaló Katya.
En cuanto a la selección de libros y editoriales, la coordinadora de Mal Educada señala que ha atravesado diversos cambios y procedimientos, ya que a veces implica conocer a nuevas autoras a través de las sugerencias de otras personas, misma situación que se ha fortalecido mediante un entretejimiento comunitario, tanto de los clientes de la librería como de sus propias redes de apoyo personales.
“La curaduría se ha ido modificando con el paso del tiempo. En un principio, pues yo saliendo de la licenciatura de sociología estaba muy interesada y era lo que conocía en realidad. El que la librería tenga el corte que tiene es parte de nuestra formación como sociólogas, entonces en un principio sólo seleccionábamos libros teóricos, pero con el tiempo ha ido avanzando este interés por las editoriales, por la literatura escrita por mujeres y también nosotras sensibilizarnos a eso, pues se ha ido cambiando”.
“La curaduría yo creo que sí, obvio parte de nuestros intereses personales, pero se va nutriendo de la misma comunidad y sus necesidades”, indicó Katya.
Mal Educada llega a Iztapalapa con su primera tienda física
La apertura de la tienda física este año en Iztapalapa ha conseguido que más gente conozca, conecte y se sume al proyecto autogestivo de Mal Educada, integrándose, además, a una comunidad en crecimiento.
“Desde que tenemos el lugar, hemos conocido a mucha gente. Aunque estábamos aquí mismo, no teníamos la visibilidad, entonces sí, la banda quiere venir, no sé, por redes sociales, por estas entrevistas que nos hacen, que agradecemos mucho el interés de difundir el proyecto, pero sí, desde la apertura y desde la visibilidad que le han hecho sí ha venido mucha más gente”, comentó.
Tal como la gestora Katya afirma, Mal Educada se suma a una variada serie de librerías y espacios autogestivos llenos de resistencia, a los cuales los atraviesan factores, retos y objetivos comunes, situación que despierta el interés de las coordinadoras del proyecto y que esperan un día converja en un encuentro de diálogo.
“Valoro un montón la chamba que han hecho otras librerías y la respeto mucho, porque al final yo creo que todas nos hemos ido abriendo camino de alguna forma u otra. He imaginado muchas veces hasta un encuentro entre librerías para charlar sobre los retos que estamos enfrentando, porque a veces no sé, yo puedo imaginar mil condiciones y necesidades de otras librerías. Quién sabe realmente qué estén pasando; a veces también me pregunto cómo resuelven ciertos retos que nosotras acá estamos manifestando. Me pregunto cómo lo resolverán y eso me gustaría”, señaló Katya.
Finalmente, la fundadora de Mal Educada recomendó apoyar a los espacios autogestivos como su proyecto, pues considera que son una oportunidad para acercarse a textos nuevos, con diferentes ópticas y para todos los gustos, además de estar minuciosamente seleccionados por sus curadoras.
Por último, Katya Vázquez recomendó algunos libros para los principiantes que comienzan a adentrarse en este tipo de literatura y teorías, mismos que pueden encontrar en Mal Educada, una librería independiente y con una amplia distribución que los espera de lunes a sábado de 12:00 a 20:00 horas.
“De mis favoritos para entrar en la literatura y en textos que tengan sensibilidad a temas de género son los Tsunami uno, dos y tres, de Sexto Piso, que justo compila Gabriela Jauregui: tiene textos, ensayos, poesía y cuentos de diferentes autoras. También de Sexto Piso Cuando hablamos de amor, es una compilación de Aura García Junco; el tema del amor es un gran tema para cualquier persona, porque todos estamos atravesados por él y son diferentes perspectivas”, concluyó.
CQ