Luego de permanecer bajo atención veterinaria durante casi dos semanas, un oso negro que fue capturado en el Club Deportivo Colinas de San Jerónimo, en Monterrey, fue liberado en su hábitat natural, luego de superar diversos problemas de salud relacionados con el consumo de basura.
El ejemplar, un macho juvenil identificado con el número 148, fue asegurado el pasado 14 de octubre, debido a que permanecía en las instalaciones deportivas alimentándose de desechos y corría el riesgo de ser atropellado por vehículos que circulaban por las avenidas cercanas.
Durante su valoración médica, especialistas de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León detectaron que el animal presentaba diarrea con sangre y moco, además de parásitos gastrointestinales y fragmentos de plástico en sus heces.
Tras recibir tratamiento, el oso mostró una recuperación favorable y nuevos estudios confirmaron que ya no presentaba los parásitos detectados inicialmente.
Finalmente, el martes 27 de octubre, el ejemplar fue liberado en una zona adecuada para su especie.