Con porras, balones y la emoción propia de una justa mundialista, alrededor de 40 pequeños de primer grado de preescolar vivieron una semana llena de deporte y convivencia familiar al participar en un “Mundialito” organizado en el municipio de San Pedro Garza García.
La actividad deportiva, que inició desde el pasado lunes y concluyó este jueves con la gran final, reunió a los alumnos de los grupos primero A y primero B del Jardín de Niños Joan Miró.
Con entusiasmo, los menores saltaron a la cancha representando a distintos países que participan en la Copa del Mundo, tales como Japón, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Noruega y México.
Deporte y desarrollo motriz desde temprana edad
La maestra Lucero Olvera, encargada de la dinámica, explicó que el objetivo principal de este torneo fue involucrar a los niños en el ambiente festivo que se vive actualmente en la ciudad por el Mundial de futbol, aprovechando el contexto para dejarles un aprendizaje físico y social.
“Más que nada es para que los niños se sientan integrados en lo que estamos viviendo ahorita con el Mundial, impulsar el deporte y que aprendan a trabajar en equipo y a desarrollar habilidades al momento de correr y patear un balón”, comentó la docente.
Una auténtica fiesta familiar en las gradas
La emoción del Mundialito no solo se vivió dentro de las líneas de la cancha.
El evento logró una gran convocatoria comunitaria: padres de familia, e incluso abuelitos, acudieron al plantel escolar para apoyar a los pequeños futbolistas, convirtiendo cada encuentro en una verdadera fiesta deportiva.
“Sí, la verdad que sí, era muy divertido verlos bien concentrados, entregados en esto del deporte. Ver a sus familias que nos acompañaron aquí... venían abuelitas, venían los papás, se dieron el tiempo para acompañarnos en esta actividad”, agregó la maestra.
Tras varios días de intensos partidos, compañerismo y mucha diversión, el equipo de Inglaterra se quedó con el primer lugar del torneo, mientras que Francia obtuvo el subcampeonato y México completó el podio.
Sin embargo, más allá de los trofeos y las posiciones en la tabla, los verdaderos ganadores fueron los pequeños, quienes entre risas, carreras y goles disfrutaron de una experiencia que les permitió dar sus primeros pasos en el deporte y compartir momentos inolvidables junto a sus seres queridos.
rga