Una infección dental no solo provoca dolor o inflamación en la boca. Cuando no recibe atención médica a tiempo, las bacterias pueden propagarse a otras partes del organismo y causar problemas de salud que ponen en mayor riesgo a las personas adultas mayores.
De acuerdo con el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), mantener una buena salud bucal es fundamental durante el envejecimiento, ya que este grupo de la población es más vulnerable a desarrollar complicaciones derivadas de infecciones en dientes o encías.
¿Qué complicaciones puede provocar una infección dental?
Aunque la mayoría de las infecciones dentales pueden tratarse con éxito cuando se detectan a tiempo, ignorar los síntomas puede favorecer la aparición de enfermedades graves.
Sepsis
La sepsis ocurre cuando el organismo responde de manera extrema a una infección. Si las bacterias presentes en un absceso dental llegan al torrente sanguíneo, pueden desencadenar una respuesta inflamatoria que afecta el funcionamiento de distintos órganos.
El INAPAM señala que esta complicación requiere atención médica inmediata, ya que puede poner en riesgo la vida si no se trata oportunamente.
Endocarditis
Otra posible complicación es la endocarditis, una infección que afecta el revestimiento interno del corazón o sus válvulas.
Esto puede suceder cuando las bacterias de una infección bucal viajan por la sangre y alcanzan el corazón. Las personas con enfermedades cardíacas o un sistema inmunológico debilitado tienen un mayor riesgo de desarrollarla.
Absceso cerebral
En casos poco frecuentes, la infección también puede extenderse hasta el cerebro y provocar un absceso cerebral, es decir, una acumulación de pus causada por bacterias.
Se trata de una emergencia médica que puede ocasionar síntomas neurológicos y requiere tratamiento especializado.
¿Cuáles son los síntomas de una infección dental?
Detectar el problema a tiempo puede evitar complicaciones mayores. Entre los signos más comunes se encuentran:
- Dolor intenso y persistente en un diente.
- Inflamación de las encías o del rostro.
- Sensibilidad al frío o al calor.
- Presencia de pus o mal sabor en la boca.
- Fiebre.
- Dificultad para abrir la boca o tragar.
Si estos síntomas aparecen, lo más recomendable es acudir con un dentista para recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos.
¿Cómo prevenir una infección dental en adultos mayores?
El INAPAM recomienda mantener hábitos de higiene bucal para reducir el riesgo de infecciones y proteger la salud general. Entre las principales medidas se encuentran:
- Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con pasta dental con flúor.
- Usar hilo dental diariamente para eliminar restos de comida entre los dientes.
- Acudir periódicamente al dentista para revisiones preventivas.
- Evitar posponer el tratamiento de caries, fracturas o enfermedades de las encías.
- Mantener una alimentación equilibrada y limitar el consumo de azúcares.
Aunque una infección dental suele comenzar como un problema localizado, recibir atención médica a tiempo puede evitar que evolucione hacia complicaciones más serias, especialmente en personas adultas mayores, quienes presentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades asociadas a este tipo de infecciones.
JCM