El Gobierno de Hidalgo, en coordinación con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), puso en marcha un proyecto para fortalecer la partería profesional y tradicional, con el objetivo de mejorar la atención materna y neonatal y reducir prácticas asociadas a la violencia obstétrica.
La estrategia forma parte del Programa Estatal de Cooperación 2026 y plantea un modelo centrado en la autonomía de las mujeres, la atención humanizada y el respeto al contexto sociocultural, en línea con lineamientos impulsados por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud.
El proyecto contempla la capacitación en competencias de partería profesional para personal médico y de enfermería en hospitales de Tula, Jacala y Atlapexco, con el propósito de fortalecer las capacidades institucionales y mejorar la atención durante el embarazo, parto y posparto.
De manera paralela, en la región Huasteca se desarrollará una jornada intensiva con parteras tradicionales, enfocada en el intercambio de conocimientos y el reconocimiento de prácticas comunitarias, con acompañamiento de traductoras en lengua náhuatl.
Durante estas actividades se abordarán temas como identificación de emergencias obstétricas, anticoncepción posparto y mecanismos de coordinación con autoridades locales, redes comunitarias y familiares para la atención oportuna de casos.
El proyecto también busca articular los servicios de salud con las prácticas tradicionales, con el fin de generar rutas de atención más accesibles para mujeres en contextos rurales o indígenas, donde persisten barreras de acceso a servicios médicos.
Las acciones se desarrollan con la participación del Instituto Hidalguense de las Mujeres, IMSS Bienestar y la Unidad de Planeación y Prospectiva, como parte de un esquema interinstitucional orientado a la salud materna.
De acuerdo con el UNFPA, este enfoque contribuye a reducir riesgos durante el embarazo y parto, al tiempo que fortalece la confianza de las mujeres en los servicios de salud mediante prácticas más cercanas y culturalmente pertinentes.
El proyecto se suma a acciones previas en la entidad relacionadas con la atención a la violencia contra las mujeres, donde se han establecido redes de apoyo para agilizar procesos de prevención y atención en distintas regiones.
La implementación de este modelo busca avanzar hacia un sistema de salud con mayor cobertura, enfocado en garantizar atención materna digna, libre de violencia y con enfoque intercultural.