Como muestra de su fe y devoción, un peregrino religioso salió desde Reynosa rumbo al santuario de El Chorrito en el municipio de Hidalgo, Tamaulipas, montado en su triciclo, cumpliendo una manda a la Virgen de Guadalupe, desafiando la inseguridad que podía representar un viaje así.
Tan solo en el mes de noviembre del 2025, transportistas y productores realizaron bloqueos intermitentes en la carretera Ribereña-Hidalgo Sur, exigiendo mayor seguridad ante el aumento de asaltos, extorsiones y agresiones contra operadores de carga, que es la ruta que tomara este devoto.
Ángel Tenorio Chávez recorrió kilómetros que para muchos serían imposibles, sobre un triciclo adaptado, con las manos firmes en los pedales y el sudor dibujando surcos en su rostro.
Manda para la Virgen de Guadalupe
En la parte trasera de su humilde vehículo, protegida con cariño y reverencia, viaja la imagen de la Virgen de Guadalupe, su compañera inseparable en esta travesía que no es solo física, sino profundamente espiritual.
Hace dos años tuvo una complicación severa en su salud, estuvo a punto de perder los dedos de sus pies. La diabetes había avanzado tanto que los médicos le dieron el diagnóstico que nadie quiere escuchar: amputación.
En esa cama de hospital, entre miedo y lágrimas, Ángel se encomendó como nunca antes a la Morenita del Tepeyac. Le habló con el corazón en la mano: le prometió que si lo salvaba, iría a agradecerle en persona, sin importar la distancia ni el esfuerzo. Y el milagro llegó. Sus dedos, contra todo pronóstico médico, se salvaron.
La circulación mejoró, el pie se recuperó, y Ángel pudo volver a caminar y a pedalear. Desde aquel día, su vida cambió. La diabetes no desapareció, pero el miedo sí. Lo que quedó fue una gratitud tan grande que sólo podía expresarse en acción.
Así nació esta manda, el llegar al santuario de “El Chorrito”, hasta la Virgen de la Divina Providencia, para cerrar el ciclo de sanación y renovar su promesa año con año.
El camino no es fácil. Aún se siente el frente frío número 27 y más en la carretera, el viento empuja en contra y las subidas parecen eternas.
Por eso Ángel elige la noche, cuando el sol se esconde, él sale a conquistar kilómetros bajo la luz de la luna y las estrellas, confiando en que la misma mano que salvó sus pies ahora guía cada giro de sus ruedas.
Aún así, su rostro irradia una paz que desconcierta a quienes lo ven pasar. Los conductores se detienen, le ofrecen agua fresca, una palabra de ánimo, un “¡Ánimo, compa!”. Él sonríe, agradece con humildad y sigue adelante.
Ángel sabe que no está solo en su devoción. Respeta profundamente a San Judas Tadeo, a San Antonio, a todos los santos que sostienen a otros corazones. Pero para él, la Guadalupana es la madre que lo miró cuando más la necesitaba, y por eso su corazón le pertenece por completo.
Calcula llegar este lunes a las 10 de la mañana al santuario de El Chorrito, si el cuerpo aguanta y el clima no se ensaña demasiado. Cuando por fin vea alzarse la pequeña pero poderosa ermita, cuando pueda arrodillarse ante la Virgen de la Divina Providencia, sabrá que el ciclo se ha completado.
Resguardo policial
Elementos de la Guardia Estatal lo acompañaron en su trayecto para brindarle seguridad vial y hasta le dieron agua para que continúe su viaje con bienestar.
Este tipo de promesas son comunes en la región, donde miles de fieles viajan desde diferentes puntos incluyendo Reynosa, Monterrey o incluso más lejos, para agradecer o pedir favores a la Virgen, ya sea a la imagen original en la cueva o a la nueva escultura monumental.
Personal de la Guardia Estatal de Apoyo Carretero comisionado a la Estación Segura González Villarreal le brindó seguridad y abanderamiento, así como agua purificada.
Otro ciclista en recorrido internacional
Durante su tránsito por el territorio tamaulipeco, el ciclista procedente de India, Khandekar Rajesh Rambhau constató la presencia y apoyo de la Guardia Estatal en las carreteras de la entidad.
El ciclista, quien tiene la meta de llegar a Canadá, inició su ruta en Argentina y optó por ingresar a los Estados Unidos de América a través de la frontera tamaulipeca. Al transitar por la Carretera Federal 180 Costera del Golfo, personal de la Guardia Estatal de Apoyo Carretero comisionado a la Estación Segura comisionado a la Estación Rayones e integrantes de la Coordinación Municipal Soto la Marina le asistieron ante las inclemencias climatológicas.
yc