Cientos de fieles se congregaron la tarde de este viernes en la Basílica de Guadalupe para presenciar la tradicional representación del viacrucis, una de las actividades más significativas de la Semana Santa para la comunidad católica.
La escenificación inició en punto de las 17:00 horas con el pasaje en el que Jesús es presentado ante Poncio Pilato y posteriormente llevado ante Herodes, momentos que marcan el inicio del camino hacia la crucifixión según la tradición religiosa.
Posteriormente, los actores que participaron en la representación realizaron el recorrido de Jesús cargando la cruz por calles aledañas al templo, mientras decenas de asistentes acompañaban el trayecto observando cada una de las estaciones del viacrucis.
Cerca de las 18:40 horas, el contingente regresó al atrio de la basílica, donde se llevó a cabo la escenificación de la crucifixión y muerte de Jesucristo, así como el descenso de su cuerpo de la cruz para colocarlo en los brazos de María, uno de los momentos más solemnes de la representación.
Durante el evento, un sacerdote explicó a los asistentes el significado de esta tradición religiosa.
“Pues consiste en una representación actuada que realizan los servidores de esta comunidad, junto con otras personas que están muy interesadas y animadas en recrear lo que es el camino de Jesús desde que es apresado que lo llevan al pretorio, y luego ante Poncio Pilato y después ante Herodes hasta su crucifixión”, detalló el sacerdote Alexis Hernández.
Entre los asistentes se encontraban familias completas que acudieron para presenciar la representación.
“Pues se siente muy bonito, es una experiencia muy muy bonita, vivirla aquí físicamente, y más que nada que ahora si se hizo un recorrido extenso como se hacían años pasados y les salió muy bonito”, comentó la señora Katia.
“Muy bien, muy emocionada, porque realmente estos días son para meditar, reflexionar y respetar a la vida de Cristo, yo cada año acudo sin falta”, platicó la señora Gaby.
Al concluir la representación, muchos de los presentes permanecieron en la zona y aprovecharon para adquirir antojitos y bebidas en los comercios instalados en los alrededores del templo, cerrando así una tarde de tradición y convivencia familiar en el sector.
grt