Al menos 30 franeleros operan en las calles aledañas a la Feria Estatal de León 2026. Con botes y conos se apropian de espacios en la vía pública, los cuales ofrecen como estacionamiento a los visitantes por una cuota que ellos mismos fijan, que va de los 50 a los 200 pesos, según la ubicación.
“Somos unos 30, de aquí —La Martinica— hasta el Malecón del Río, hasta la calle San Sebastián; aquí nos turnamos los horarios; por ejemplo, aquí me toca de las 9:00 de la mañana a las 4:00 de la tarde y luego otro turno de las 4:00 hasta las 12:00 o hasta que acaban los de la feria”, aseguró Raúl González, líder de este grupo de franeleros ubicados en las calles de La Martinica.
Aunque afirma que la cuota es voluntaria, a los conductores se les solicitan 100 pesos y, durante los fines de semana, el cobro aumenta hasta 150 pesos por automóvil.
Durante un recorrido realizado por MILENIO, se observó a franeleros obstruyendo espacios con botes y conos en diversas calles de la colonia La Martinica, como San Agustín, San Francisco, San Luis, San Judas Tadeo y San Diego. De acuerdo con el líder del grupo, cada persona cuenta con hasta 10 botes para apartar lugares.
“Cuando llega uno que nos dice ‘¡hey! tira punto, danos un pedacito para ganar algo', se pueden poner un rato, ya saca algo para comer y se va, pero no les pedimos cuota, porque a nosotros no nos piden, entonces, ¿por qué se la vamos a pedir a ellos?”, indicó.
Rosendo Arróniz Martínez, vecino de la zona, explicó que cada enero y parte de febrero se presenta el mismo problema con los franeleros, quienes se adueñan incluso de los espacios de los residentes, dificultando el acceso a sus propias cocheras.
“Esto es aprovechado por los franeleros y se adueñan tal cual del espacio; ellos deciden dónde se pueden estacionar los carros, incluso invadiendo cocheras. Sé por algunos vecinos que incluso a la gente que llega tal cual sus carros les cobran una cuota, porque están muy peleados”, dijo.
Mencionó que, ante los altos costos de los estacionamientos cercanos, los llamados “viene-viene” se aprovechan de la situación. Añadió que resulta molesto ver botes y conos apropiándose de los espacios frente a las viviendas, y que incluso algunos vecinos se han acercado directamente a los franeleros para manifestar su inconformidad.
“Se deja venir todo tipo de gente, la verdad, sabemos que este tipo de eventos atrae a mucha gente, que unos vienen con las ganas de divertirse y otros con ganas de aprovecharse. Hacer un llamado sobre todo con las autoridades, que aumenten la vigilancia y también por parte de los vecinos, que estemos más atentos, que reforcemos nuestras medidas de seguridad”, puntualizó.
El señor Rosendo Arróniz refirió que, a pesar de la presencia de la Policía Vial, no se llevan a cabo acciones como retirar los botes o conos, aun cuando está prohibido obstruir la vía pública.
“De repente encontramos carros que de repente no sabemos de quién son y suponemos que son carros que dejaron estacionar los franeleros, buscando su propina o su cuota”, aseveró.
Por su parte, Lilia Ávila, comerciante de la zona, expresó su molestia ante la persistencia de esta práctica, ya que los franeleros también se apropian de los espacios frente a su negocio e incluso llegan a cobrar cuota a sus propios clientes.
“Nos toca que están en frente cobrándoles a la gente, cuando nuestros clientes se estacionan ahí o atrás sin que les cobremos, claro, porque vienen a consumir”, declaró.
Explicó que su negocio abre de martes a sábado a partir del mediodía y hasta las 7:00 de la tarde, y que desde las 3:00 comienzan a sentir la presión por parte de los franeleros.
“Sentimos como la presión de ellos de que nos vayamos, y no se puede porque en teoría es un espacio privado y se acercan los señores para ver si ya nos vamos a ir, como que metiéndonos un poco de presión para apartar sus lugares y cobrarles a la gente”, dijo.
Ante esta situación, mientras los franeleros facilitan espacios a visitantes de la Feria de León, colonos enfrentan constantes afectaciones por la obstrucción de sus cocheras, y comerciantes ven disminuida su clientela debido a estas prácticas.