El paso frecuente del tren por diversas zonas del área metropolitana de Monterrey trae consigo un riesgo latente, evidenciado por los constantes accidentes que comparten un mismo factor: la nula efectividad de las medidas de seguridad en los cruces.
Tras un reciente impacto entre una locomotora y un camión de ruta urbana en la colonia Hidalgo, habitantes del sector alzaron la voz para denunciar el abandono de esta infraestructura, señalando la falta de luminarias y alertas inservibles que ponen en peligro a miles de automovilistas y peatones todos los días.
Denuncian plumas descompuestas y señalamientos obstruidos
Durante un recorrido por el cruce ferroviario de la colonia Hidalgo, se constató que aunque existen luces y plumas preventivas instaladas en ambos sentidos, estas jamás se activan cuando el tren hace sonar su silbato.
Independientemente de si son maniobras de patio a baja velocidad o el paso habitual de los vagones, las barreras no bajan y las luces no encienden.
Además de ser inoperantes, los dispositivos son difíciles de visualizar para los conductores.
De un lado, la vista está bloqueada por un señalamiento de alto y un árbol, mientras que en el sentido contrario, un poste de luz dificulta el panorama.
Esta falta de límites físicos provoca que peatones y motociclistas se detengan a menos de dos metros de la locomotora en movimiento.
A esto se suma que la luminaria pública más cercana está a casi una cuadra de distancia, resultando insuficiente y dejando el cruce prácticamente a oscuras.
El riesgo sobre avenida Fleteros
Una situación de vulnerabilidad similar se replica sobre la avenida Fleteros, donde se detectaron al menos dos cruces del ferrocarril operando en condiciones deficientes.
A la altura de la calle Felipe de Jesús Benavides, las tres luces preventivas instaladas para advertir la aproximación del tren se encuentran fuera de servicio.
Quienes circulan hacia el poniente no pueden ver estas señales hasta estar a escasos cinco metros de las vías debido a un poste de gran tamaño, sumado a que una de las luces está bloqueada directamente por otro letrero.
Más adelante, en la intersección con la calle Río Verde, la seguridad es aún menor, limitándose a tan solo dos señalamientos reflectantes, sin plumas, luces, ni mayores advertencias.
De acuerdo con cifras de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), Nuevo León se ha posicionado como el estado con mayor cantidad de accidentes ferroviarios (choques y atropellos) desde el año 2017 a la fecha.
Según los registros, desde 2018 la entidad acumula anualmente más de 100 incidentes de este tipo.
rga