La vivienda no debe limitarse a la simple edificación de inmuebles, sino entenderse como un eje central que moldea la dinámica social, el desarrollo urbano y la calidad de vida. Esta fue la principal conclusión vertida por especialistas durante el 4.º Conversatorio “Vivienda y Sociedad”, organizado por la Asociación Mexicana de Urbanistas (AMU).
Durante el foro se expusieron los complejos desafíos del Área Metropolitana de Monterrey ante su acelerado crecimiento, destacando la marcada dispersión habitacional hacia las periferias y la preocupante despoblación de las zonas centrales.
Un modelo desarticulado por la fragmentación
Uno de los mayores obstáculos para un crecimiento ordenado es la falta de consensos entre los distintos niveles de gobierno. José Antonio Torre, director del Centro para el Futuro de las Ciudades del Tec de Monterrey, advirtió sobre el impacto que genera planear una metrópoli dividida.
"Planeamos en 16 pedacitos, porque la zona metropolitana consta de 16 municipios, y luego el Gobierno del Estado es otra instancia. Entre 17 actores estamos tratando de ponernos de acuerdo para planear la metrópoli y la realidad es que no nos estamos poniendo de acuerdo desde hace décadas. La ciudad se expande y la vivienda, los servicios y demás cada vez están más lejos", enfatizó Torre.
El dinamismo económico de Nuevo León ha disparado la demanda habitacional, pero la respuesta estructural no ha ido al mismo ritmo.
Javier Treviño, presidente de CANADEVI delegación Nuevo León, urgió a consolidar proyectos de largo aliento que trasciendan los periodos de gobierno.
"Hay una ausencia de política estatal integral; esto complica alinear proyectos de gran impacto que van más allá de una administración municipal o estatal. Hay proyectos que toman décadas en consolidarse y existe una clara falta de coordinación metropolitana", apuntó Treviño.
Familias diversas y la realidad migratoria
El conversatorio también abordó las nuevas dinámicas poblacionales que reclaman una reconfiguración del mercado inmobiliario y social:
- Nuevas tipologías de hogar: Mónica Healy, secretaria general de la AMU, subrayó que la sociedad ha cambiado y exige soluciones de vivienda adaptadas a familias diversas y un incremento en la oferta individual.
- Inclusión migratoria: Luis Eduardo Villarreal, sacerdote y fundador del albergue Casanicolás, sostuvo que la migración forzada no debe catalogarse como un problema, sino como una realidad estructural que debe integrarse en las políticas de vivienda y planeación urbana.
El encuentro concluyó con un llamado unánime de los expertos a romper la inercia de la expansión desmedida y transitar hacia una gobernanza metropolitana real que garantice ciudades funcionales e incluyentes.
rahp