Durante una misa y oración dedicada a las víctimas de desaparición forzada, celebrada en la Basílica Menor de La Villita de Pachuca, el arzobispo de Tulancingo, Óscar Roberto Domínguez Couttolenc, llamó a mantener viva la búsqueda de quienes permanecen desaparecidos y a no permitir que sus casos se reduzcan a cifras.
El religioso señaló que detrás de cada desaparición existe una familia que enfrenta dolor, incertidumbre y una búsqueda constante, por lo que consideró necesario acompañarla desde la fe y la solidaridad.
Durante la ceremonia religiosa, a la que acudieron familiares de personas desaparecidas en el estado de Hidalgo, el arzobispo de Tulancingo afirmó que cuando una persona desaparece, dejando simplemente que se convierta en un número de la estadística, la fe de una búsqueda, a pesar del dolor, se convierte en caridad y compromiso.
Domínguez Couttolenc sostuvo que la desaparición de una persona no debe asumirse como algo normal y destacó que la Iglesia busca estar cerca de madres, esposas, hijos e hijas que continúan esperando respuestas.
Llamó a la solidaridad
Finalmente, reiteró el llamado a formar comunidades solidarias y transmitir un mensaje a las familias: “No están solos”.
Frente al altar se colocó un mural con fichas de búsqueda de personas desaparecidas.