Durante el sexenio de Francisco García Cabeza de Vaca, la educación militarizada no solo fue autorizada y reconocida en Tamaulipas; quedó incorporada a la estructura de gobierno y bajo responsabilidad directa de la SET.
Decreto fue creado desde 2018
El Sistema de Bachilleratos Militarizados fue creado por decreto de fecha 14 de agosto de 2018 publicado en el Periódico Oficial del Estado, como un organismo público descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propios, sectorizado a la Secretaría de Educación.
Según información del POE, el decreto estableció que se podía vincular la educación con el régimen y adiestramiento militar. También contempló la enseñanza de valores, doctrina militar y conciencia institucional.
Tres años después, el 2 de septiembre de 2021, ya en la recta final de su administración, Cabeza de Vaca publicó un nuevo decreto que dejaba sin efectos el anterior y transformaba jurídicamente el sistema. En ese sentido, creó el Bachillerato Militarizado de Reynosa, que pasó a ser un órgano desconcentrado de la Secretaría de Educación de Tamaulipas, con dependencia jerárquica de la Dirección de Educación Media Superior.
Esquema mititarizado quedó bajo control de la SET
De acuerdo con los datos del Periódico Oficial, el nuevo decreto no desmontó el modelo original; se reorganizó administrativamente y concentró su control en la SET. Se seguiría impartiendo el régimen militar y manteniendo como objetivo la vinculación permanente entre educación y adiestramiento militar.
Así, en apenas tres años, el proyecto pasó de ser un organismo público descentralizado a ser un ente integrado directamente a la estructura de la SET, quien sería la encargada de emitir una normatividad para regular, entre otras cosas, la formación y disciplina militar, además de disponer anualmente los recursos necesarios para su operación.
El nuevo ordenamiento colocó además al director del Bachillerato Militarizado de Reynosa como máxima autoridad administrativa y estableció que su designación y remoción corresponderían al Poder Ejecutivo, a través de la SET. Entre sus atribuciones quedaron elaborar reglamentos, proponer políticas y lineamientos, capacitar al personal y hacer cumplir las normas internas.
El artículo 5 del decreto de 2021 autoriza programas y actividades educativas, cívicas y militarizadas. Por lo tanto, el entrenamiento militar no era una actividad extracurricular aislada, sino que formaba parte del diseño institucional.
En días pasados, el diputado local Isidro Vargas señaló que el Congreso de Tamaulipas revisaría el decreto de 2018 que permitió la operación de escuelas militarizadas en la entidad, pues es incompatible con el modelo de educación pública en el país y tendrá que derogarse.
ICGC