Siete devotos de San Judas Tadeo cruzan México desde Yucatán y Campeche para llegar al santuario más grande dedicado a este santo, ubicado en Badiraguato, Sinaloa.
La travesía comenzó hace mes y medio. Los peregrinos realizan el recorrido en bicicleta y llevan una réplica de San Judas Tadeo a la espalda. Ataviados con jerseys con la imagen del santo, pedalean incansablemente por las carreteras de México.
Todos lucen cansados, pero el ánimo no aminora mientras esperan retomar la ruta. Descansan en los escalones del Palacio de Zambrano, pero nada apaga la sonrisa que refleja la aventura que ya lleva más de un mes por territorio mexicano.
Agradecimiento por la salud y el trabajo
José Manuel Gamboa habló sobre esta travesía y explicó que realizan el recorrido como una forma de agradecimiento por la salud y el trabajo.
“Pues agradecimiento por la salud, el trabajo. Todo el año nos va bien”.
Dijo que las condiciones climáticas han sido complicadas, pues durante el recorrido han enfrentado desde temperaturas muy altas hasta frío. Además, deben pedir posada para poder descansar, aunque no siempre encuentran un lugar donde hospedarse.
“Pasamos frío, lluvias y cansancio. A veces no almorzamos ni comemos. Llegamos a las iglesias, a veces nos dan y a veces no nos dan, y no siempre es seguro”.
Por su parte, Manuel Eduardo Echeverría dijo que, al llegar a Durango, las lluvias torrenciales los empaparon; sin embargo, aun así tuvieron que continuar con su recorrido.
“De hecho, ayer (lunes) tuvimos un incidente en los cerros, como a 25 kilómetros para llegar a Durango. Estábamos subiendo los cerros y nos cayó la lluvia. Y pues, en medio del recorrido, eran puros cerros. Así seguimos avanzando con la lluvia; se nos mojaron las cosas, las cobijas, y gracias a Dios llegamos aquí. Ya se secaron un poco las cosas”.
Las imágenes de San Judas continúan intactas
Fue claro al mencionar que, a pesar de lo complicado del viaje, las imágenes de San Judas no han sufrido un solo daño.
“Hasta ahorita, nada, que se hayan quebrado las imágenes. Gracias a Dios, nada. Siguen bien en el recorrido”.
En su caso, dijo que renunció a su trabajo, pero espera que, al terminar el recorrido y regresar a su hogar, pueda encontrar uno para continuar con su vida normal.
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