Aunque pedir calaverita es una de las frases más conocidas durante las celebraciones de Halloween y Día de Muertos en México, no es la única forma de solicitar dulces. En distintas regiones existen expresiones y costumbres que distinguen estas fechas.
Desde cantar canciones hasta recitar versos, niñas y niños participan en actividades que han pasado de generación en generación y continúan vigentes. Estas tradiciones forman parte de la identidad de cada comunidad y en MILENIO te contamos más al respecto.
¿No se piden dulces igual en todo el país?
Posiblemente pensabas que la fase más común "Me da mi calaverita, por favor", es universal y usada en todo México, sin embargo, no es así, las tradiciones de cada comunidad se adaptan con relación al contexto del territorio, trayendo consigo nuevas formas de pedir dulces.
Isra Punk, el comediante, músico y psicólogo mexicano, compartió un poco de información al respecto en sus redes sociales oficiales, en donde destacó zonas en donde las costumbres son muy distintas a lo conocido.
Chiapas
Específicamente en Tuxtla Gutiérrez, las y los niños participan en ésta tradición, al pedir "Calavacita tía", en Día de Muertos, una costumbre que conserva recuerdos de celebraciones familiares.
Anteriormente, las familias regalaban pan y dulce de calabaza a los pequeños que recorrían las calles cantando. Actualmente, ésta tradición continúa, aunque ahora se entregan dulces.
"Somos angelitos a tierra bajamos. pidiendo calabaza para que comamos, no queremos vino, tampoco cerveza, lo que sí queremos estar en la mesa. Calabacita tía"
Ciudad de México
En San Andrés Mixquic, uno de los siete pueblos originarios de la alcaldía Tlahuac, los niños salen a pedir calaverita acompañados por una campana, cuyo sonido caracteriza esta tradición conocida como “El Campanero".
Al visitar las viviendas, los pequeños se acercan a las ofrendas, donde algunas personas rezan. Después, reciben dulces o pan y continúan recorriendo las calles para campanear.
“Campanero mi tamala, ¿nos da permiso de pasar a rezar?”
Estado de México
En el municipio de Chalco, los niños acostumbraban pedir “cabito”, una tradición relacionada con los restos de las velas que se destinaban simbólicamente a las ánimas del purgatorio.
Durante sus recorridos, visitaban las casas para solicitar estos restos, destinados a las almas que no tenían quién encendiera veladoras en su memoria. Actualmente, suelen recibir dulces.
“Un cabito para las ánimas del santo purgatorio”
Zacatecas
Los niños recorren las viviendas para pedir "el muerto", una costumbre en la que utilizan cantos para solicitar obsequios.
La tradición contempla canciones diferentes según reciban regalos o no. Entre los obsequios tradicionales estaba un dulce elaborado con camote, calabaza, guayaba, piloncillo y canela.
“El muerto pide capote, si no se le cae el bigote. La viuda pide una ayuda, para su pobre criatura, que tiene la calentura y la panza bien boluda”
San Luis Potosí
En Ciudad Valles, San Luis Potosí, los niños piden chichiliques durante el Xantolo, celebración de la Huasteca potosina dedicada a honrar a los difuntos.
Durante el primer día, recorren las casas y reciben dulces, pan o tamales, según las costumbres de cada comunidad. Por otra parte, también destaca el arco de Xantolo en las ofrendas, el cual si una casa tiene uno, es tradición que a las visitas se les regale algo.
“Queremos chichiliques, queremos chiciliques, queremos chichiliques”
LO