Este Viernes Santo, las calles de San Martín de las Flores se llenaron hasta el límite. Protección Civil de Tlaquepaque confirmó 250 mil personas congregadas alrededor de la plaza principal para presenciar La Judea, la representación de la Pasión de Cristo; la más antigua de Jalisco y la segunda más importante del país. La cifra superó las expectativas de las autoridades municipales, que desplegaron un operativo de 500 elementos entre policías, paramédicos y corporaciones estatales. La jornada cerró sin incidentes.
La tradición lleva 232 años de historia ininterrumpida en esta delegación de Tlaquepaque. Declarada Patrimonio Cultural Inmaterial del municipio, convoca cada año a familias enteras que viajan desde distintos puntos de Jalisco y otros estados para ser testigos de una de las representaciones más fieles y emotivas del calvario de Jesús en México.
A las tres de la tarde en punto arrancó el Viacrucis. Los 150 actores y actrices que integran el elenco recrearon los pasajes centrales de La Pasión. El encuentro de Jesús con su madre, su comparecencia ante los sacerdotes Anás y Caifás, su juicio frente al rey Herodes y ante el procurador Poncio Pilato, la liberación de Barrabás y la burla de los soldados romanos. Este último momento encendió a la multitud, que comenzó a gritarle improperios a los soldados entre manifestaciones de ira colectiva.
Miguel Iván Alejo, quien lleva varios años consecutivos interpretando a Cristo, recibió durante la representación cientos de azotes, caídas y patadas, mientras los soldados lo llamaban frenético y loco. Los asistentes, al verlo cubierto de pintura que simulaba sangre, respondían con gritos: “Déjenlo, “libérenlo”. La preparación física y espiritual para el papel, ha dicho Alejo en entrevistas anteriores, toma varios meses.
Tras la sentencia de Poncio Pilato, que se lavó las manos frente a la multitud, comenzó el camino al Monte Calvario. Jesús cargó una cruz de 120 kilogramos a lo largo de un kilómetro 200 metros, desde la plaza principal hasta el cerro de las Flores o de la Cruz, con las tres caídas, la crucifixión, el sepulcro y la resurrección. Cada estación fue acompañada por cánticos y oraciones. El fuerte sol no redujo la presencia en las calles, que se saturaron de principio a fin. Hubo un momento de tensión cuando el actor que interpretaba a Gestas se cayó mientras subían la cruz. La representación se detuvo para darle atención médica. Al recuperarse, decidió continuar subiendo por una escalera que le proporcionó Protección Civil, lo que arrancó una ovación espontánea del público.
El Viacrucis concluyó a las siete de la noche. La Judea continúa este sábado con la tradicional cuereada, una manifestación única de arrepentimiento y expiación de culpas por haber ofendido a Jesús en su camino a la cruz.