Cuando Luis Eduardo entró a trabajar a una taquería de la avenida Pablo Livas, en Guadalupe, nunca pensó que años después tendría que servir tacos bañados en salsa a cientos de suecos.
Aquel brebaje que otorga sabor y una posible dosis de irritación estomacal es muy buscado por los regios, aunque un reto para las aficiones de Suecia y Túnez, que degustaron este plato a escasos metros del primero de los cuatro partidos disputados en Nuevo León como sede mundialista.
"A ver cómo les va, la salsa está un poquito picosa, pero si la aguantan, la verdad está sabrosa, pica bien, normal, está aguantable y muy rica", señaló Luis Eduardo mientras preparaba una orden con extra salsa que desde su aroma irrita los ojos.
Sin embargo, la preparación para la descomunal jornada de trabajo fue de tal magnitud que esperan atender tanto a locales como a extranjeros.
"Lo fuerte es en la tarde; usualmente, al acabar los partidos es cuando se deja venir la gente, la afición. Aquí nos la ingeniamos, compadre, ya sabes que buscamos cómo atenderlos mejor", expuso el taquero.
Taquerías, tiendas de abarrotes, depósitos de cerveza prepararon su mejor inventario, e incluso vulcanizadoras cambiaron su giro para vender productos que puedan ser adquiridos por los aficionados de Túnez y Suecia.
Narda Valeria aprovechó que el negocio de su papá es una vulcanizadora para instalar un toldo y ofrecer cocteles de fruta y bebidas refrescantes.
"Vamos a vender cocteles de frutas, aguas minerales preparadas, frituras, tostadas, todo con salsa casera para que los extranjeros prueben snacks a los que no están acostumbrados, y a darle hasta que todo se acabe y mientras haya gente", detalló la comerciante.
Y así, el día que tanto esperaban los negocios alrededor del Estadio Monterrey, finalmente llegó.
ecl