El Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, volvió este viernes a ser el escenario de una reunión entre autoridades y colectivos de búsqueda, esto a poco más de un año de los primeros hallazgos en el lugar.
La mañana de este 10 de abril, el sol caía sin tregua sobre un camino de brecha rodeado de árboles y pastizales. A unos 300 metros del Rancho Izaguirre, un retén de la Guardia Nacional marcaba el acceso.
Al menos seis elementos vigilaban la zona, mientras a un costado, trabajadores del campo continuaban su jornada en parcelas de caña, ajenos al movimiento.
¿Quiénes estuvieron presentes en la reunión?
Minutos antes del mediodía, un convoy de ocho camionetas blancas, cuatro patrullas y una ambulancia del SAMU ingresó al predio. La zona ya estaba acordonada.
De los vehículos descendieron integrantes del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, quienes permanecieron por casi dos horas bajo un toldo, dialogando con autoridades.
El objetivo: conocer los avances del caso e informar a más integrantes del colectivo desde distintas perspectivas.
Poco antes de las dos de la tarde, comenzó la preparación para el ingreso. Uno a uno, los buscadores se colocaron trajes sanitarios blancos, diseñados para evitar contacto directo y posibles contaminaciones.
Este rancho, ubicado a 60 kilómetros de Guadalajara, ha sido señalado como un presunto centro de reclutamiento forzado y adiestramiento de una célula delictiva.
¿Cuántas personas han sido detenidas por el Rancho Izaguirre?
El 24 de septiembre de 2024, la Guardia Nacional realizó un operativo en el sitio: detuvo a diez personas, rescató a dos víctimas de secuestro y localizó un cadáver.
Sin embargo, el caso dio un giro el 5 de marzo de 2025, cuando el colectivo ingresó al predio, ya asegurado pero no explorado, y encontró restos óseos, además de ropa, mochilas, zapatos, cobijas, prendas femeninas y artículos personales.
El Rancho Izaguirre se suma a la crisis de desapariciones en Jalisco, que supera las 15 mil personas no localizadas. A un año de los primeros hechos, no se han reportado nuevas detenciones relevantes.
Esa ausencia de resultados concretos es la que sostuvo la presencia de los colectivos en el lugar. Bajo el sol, entre brechas de tierra, vigilancia armada y campos de cultivo, las familias siguen esperando respuestas donde hasta ahora han predominado los silencios.
JVO