Luego de casi un año de intentos para capturarlo, finalmente fue asegurado el cocodrilo que habitaba en la laguna de San Baltazar Campeche, en la ciudad de Puebla. Con su captura, también se reveló que 'Fugaz', como se le conocía, es una hembra.
La captura se concretó la noche del 25 de octubre, alrededor de las 20:45 horas, con la participación del biólogo Gerónimo Domínguez Lazo, las biólogas Berenice García y Yasmin Reyes, especialistas del Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre Mundo Cocodrilo, ubicado en Suchiapa, Chiapas, en coordinación con personal de la Profepa y otras instituciones.
De acuerdo con el biólogo Gerónimo Domínguez Lazo, presidente de Comafas A.C. y director de Mundo Cocodrilo, el ejemplar se había vuelto cada vez más esquivo debido a los numerosos intentos previos para atraparlo. El equipo realizó recorridos nocturnos y monitoreos durante el día hasta lograr ubicarlo y, posteriormente, contenerlo mediante maniobras tanto desde el agua como desde tierra.
El especialista explicó que se trata de un cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii), una especie que habita naturalmente en zonas del sureste de México, principalmente en regiones del Golfo de México y la península de Yucatán. La hembra mide aproximadamente 95 centímetros y pesa cerca de tres kilogramos; además, fue reportada en buenas condiciones de salud y con un peso adecuado y es llamada cariñosamente "Fugaz" o "Baltazarina".
Domínguez Lazo señaló que, por sus características, todo apunta a que el ejemplar pudo haber sido mantenido como mascota y posteriormente liberado en la laguna, donde logró adaptarse a las condiciones del lugar. Aunque generó preocupación entre algunos visitantes, precisó que no se trataba de un ejemplar de talla considerada peligrosa para las personas.
Ahora, la hembra permanece en instalaciones de Profepa y será trasladada a su hábitat natural o a un área adecuada para recibir manejo y cuidados adecuados, debido a que la Laguna de San Baltazar no forma parte de su hábitat natural. La recomendación de los especialistas es no adquirir fauna silvestre o especies exóticas debido a la gran responsabilidad que conlleva y tampoco liberarlas en cuerpos de agua, aun cuando aparentemente existan condiciones para que sobrevivan.
CHM