El cardenal de la Arquidiócesis de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, emitió una serie de recomendaciones dirigidas a los sacerdotes de la provincia eclesiástica y a la juventud en general.
Esto instándolos a extremar medidas de autocuidado y prudencia ante la creciente ola de inseguridad y descomposición social que atraviesa el país.
El cardenal expresó su preocupación por la violencia que azota a diversas partes del país
El pronunciamiento del arzobispo se dio luego de confirmarse el asesinato de un presbítero en Huejutla, Hidalgo, registrado el pasado 15 de septiembre, hecho que permanece bajo investigación por parte de las autoridades ministeriales para esclarecer el móvil del ataque.
Ante este panorama, Robles Ortega pidió a los clérigos actuar con cautela en sus relaciones personales y moderar sus expresiones en el púlpito, reconociendo que a veces surgen deseos de denunciar las injusticias y la violencia de las comunidades pero enfatizando la necesidad de guardar cautela.
"Y también prudentes en sus movimientos, por ejemplo en las carreteras, que no se muevan en lugares ya tarde de noche, que sea mejor a la luz del día. La prudencia y el cuidado al máximo. Y pues también un llamado a las autoridades para que velen por el cuidado y la prevención de toda la ciudadanía, pero en este caso de los sacerdotes también", concluyó el prelado respecto al resguardo de los religiosos.
En el mismo encuentro con medios de comunicación, el líder de la Iglesia católica en Guadalajara expresó su preocupación y condolencias a la familia de Karina Margarita Pérez Jiménez, la estudiante de Medicina de 22 años víctima de feminicidio tras ser reportada como desaparecida en Zapopan.
Robles Ortega calificó de dolorosa la situación que atraviesan los deudos de la joven originaria de Guanajuato y externó su cercanía espiritual.
"Siempre es una situación muy difícil la que viven las familias cuando tienen en alguno de sus miembros una agresión tan seria como es el asesinato, por la pérdida de un ser querido. Desde luego, mi solidaridad y mi cercanía espiritual", manifestó.
El prelado atribuyó estos trágicos acontecimientos a un deterioro constante del tejido social que no ha logrado ser contenido de forma efectiva ni por el entorno familiar ni por los gobiernos.
"Todo esto se da por un desatado proceso de descomposición social que no se para. Lo podemos hacer todos en nuestro medio, en nuestro ambiente, pero principalmente las autoridades lo pueden hacer con servicios de inteligencia, en fin", agregó el cardenal.
Finalmente, reiteró el llamado a la juventud que se traslada diariamente a planteles universitarios y centros de estudio dentro del Área Metropolitana de Guadalajara para que extremen precauciones en sus trayectos.
Sobre todo en sus entornos de convivencia habituales, al tiempo que exigió a las corporaciones de seguridad y procuración de justicia cumplir con su labor para dar con los responsables de estos crímenes.
CH