La violencia dentro de las escuelas dejó de ser un hecho aislado y se perfila como un problema en crecimiento que impacta directamente a docentes. Bajo ese contexto, en el Congreso de Hidalgo se presentó un exhorto para reforzar las acciones preventivas y proteger la integridad de maestras y maestros.
Durante la Sesión Ordinaria número 160, la diputada Karla Perales planteó la necesidad de fortalecer mecanismos que permitan anticipar conflictos en el entorno escolar, ante un escenario donde el magisterio enfrenta agresiones dentro de su propio espacio de trabajo.
La propuesta se centra en la aplicación efectiva de evaluaciones psicosociales en la comunidad estudiantil, una herramienta ya contemplada en la Ley de Educación estatal. Estas evaluaciones buscan identificar factores de riesgo y activar intervenciones antes de que las situaciones escalen a episodios de violencia.
El señalamiento parte de casos registrados a nivel nacional que reflejan un entorno cada vez más complejo, donde factores como la descomposición social, entornos familiares adversos y la normalización de la violencia terminan trasladándose al aula.
Desde esta perspectiva, la falta de aplicación de estos instrumentos no elimina el problema, sino que lo desplaza hacia el espacio escolar, dejando a docentes en condiciones de vulnerabilidad frente a situaciones que pudieron prevenirse.
“El aula no puede convertirse en un espacio de riesgo. Debe ser un lugar seguro donde enseñar y aprender sea posible en condiciones de tranquilidad y respeto”, expuso la legisladora durante su intervención.
El exhorto busca avanzar hacia un modelo preventivo que permita contener la violencia antes de que se manifieste, con el objetivo de garantizar entornos seguros y condiciones adecuadas para el ejercicio de la enseñanza.