Ante el demandante panorama que se avecina con la temporada de incendios, Bomberos de Nuevo León aseguró que existe el riesgo de cierre de estaciones y pérdida de personal operativo y administrativo si los municipios a los que les brindan el servicio no se ponen al corriente con las aportaciones al Patronato.
Alejandro Zúñiga, comandante de la corporación, señaló que en marzo, abril y mayo los incendios se incrementan por factores meteorológicos, tanto en la sierra como en la ciudad, además de los accidentes domésticos por la temporada de vacaciones.
“Cuando existen municipios, que los hay, que son omisos en sus obligaciones o en los pagos que deben de llevar a cabo al Patronato de Bomberos, pues existe el riesgo de que se pueda cerrar esa estación, derivado de que pues, obviamente, no tenemos para pagar sueldos, no tenemos para el movimiento del personal, de las unidades, del equipo que es bastante caro y un tanto sofisticado por la tecnología que utilizamos para la prestación de los servicios de emergencia”.
“Es una desgracia porque estamos hablando de vidas humanas, propiedades, medio ambiente que se pueden ver afectados con esto, ya ha sucedido y es triste”, expresó Zúñiga.
Actualmente Bomberos Nuevo León brinda cobertura en los municipios de Monterrey, San Pedro, Santa Catarina, García, Escobedo, Apodaca y Salinas Victoria.
Si bien aún no se alcanza el punto más álgido de la temporada de incendios, el inicio de 2026 no ha sido cosa menor con un total de mil 496 siniestros.
El comandante Alejandro Zúñiga reconoció el esfuerzo del personal, que en medio de la incertidumbre por su futuro combaten día a día un promedio de 20 incendios.
“Y más dolor nos da cuando tenemos que cerrar alguna estación. Es claro que hay un departamento de Administración y Finanzas, pero la parte operativa, que está alejada un poquito de eso, sabemos que dependemos de la parte financiera y realmente nos duele mucho”.
“Es un gancho al hígado para nosotros el saber que cerramos una estación y que vamos a estar lejos de la comunidad en caso de que lo requiera”, mencionó el comandante.
Cuando una estación cierra, por lo regular quienes pierden su trabajo es el personal de recién ingreso, mientras que oficiales, tenientes y maquinistas con años de antigüedad buscan dónde reubicarlos.
Cabe recordar que a diferencia de otras entidades donde los Bomberos dependen directamente de los municipios o de las direcciones de Protección Civil, en Nuevo León operan como una asociación de beneficencia privada, que opera gracias a las aportaciones de la sociedad, iniciativa privada y municipios que reciben el servicio de los apagafuegos.
nrm