La carretera federal 57 continúa bloqueada a la altura de Jofrito y La Versolilla, en la capital queretana, donde habitantes mantienen cerrada la circulación en ambos sentidos, extendiendo la afectación hacia Guanajuato y San Luis Potosí. La protesta, que supera ya varias horas, ha provocado pérdidas económicas, interrupciones logísticas y largas filas de vehículos detenidos en uno de los corredores más transitados del país.
El Gobierno del Estado de Querétaro alertó que durante la manifestación fueron retenidas dos unidades de transporte, una de ellas perteneciente al municipio. Además, entre los vehículos varados se encuentra un camión que transporta residuos peligrosos radioactivos, situación que encendió las alertas de seguridad en la zona.
El conflicto tiene su origen en la exigencia de habitantes de La Versolilla para que autoridades estatales perforen un nuevo pozo de agua junto a otro que colapsó recientemente. Sin embargo, de acuerdo con autoridades, el grupo inconforme pretende que el suministro sea exclusivo para su comunidad y no compartido con localidades vecinas, lo que ha complicado las negociaciones.
Ante la falta de acuerdos, el secretario de Gobierno estatal, Eric Gudiño, informó que se presentarán denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra al menos 10 personas externas a la comunidad, a quienes señaló de presuntamente manipular el movimiento con fines políticos.
El funcionario añadió que se brindó espacio para el diálogo; no obstante, frente a la negativa de liberar la vialidad, se solicitó la intervención de la Guardia Nacional para restablecer el orden y garantizar la seguridad tanto de manifestantes como de automovilistas.
Mientras continúan las tensiones, el bloqueo mantiene paralizada una vía estratégica que conecta el centro del país con el norte, afectando tanto a trabajadores como a la cadena productiva del Bajío.
Con información de Estrella Álvarez.