El Congreso de Hidalgo aprobó el dictamen que declara procedente la solicitud de consulta popular en materia de corridas de toros, con el objetivo de someter a votación ciudadana la prohibición de estos eventos y su eliminación como patrimonio cultural de la entidad.
De acuerdo con el texto aprobado, la pregunta oficial que se someterá a consideración de la ciudadanía hidalguense será: “¿Está de acuerdo en que se prohíban las corridas de toros en el Estado de Hidalgo y dejen de ser consideradas patrimonio cultural estatal?”.
El dictamen fundamenta la viabilidad del ejercicio en el artículo 28 de la Constitución Política del Estado de Hidalgo y la Ley de Participación Ciudadana estatal, tras determinar que la solicitud cumple con los requisitos metodológicos y formales aplicables.
El decreto aprobado mandata enviar el expediente al Tribunal Superior de Justicia de Hidalgo para los efectos legales correspondientes, conforme al artículo 21 fracción III de la Ley de Participación Ciudadana.
De acuerdo a la Secretaría de Desarrollo Económico de Hidalgo (Sedecoh) se realizan aproximadamente 500 festejos taurinos al año en la entidad. Cada evento puede involucrar alrededor de 100 personas trabajadoras de manera directa e indirecta. El impacto económico promedio por festejo se estima en aproximadamente 800 mil pesos.
En Hidalgo existen 28 centros de espectáculos taurinos ubicados en municipios como Tezontepec de Aldama, Actopan Apan, Atitalaquia, San Salvador, Tlaxcoapan, Tula, Ixmiquilpan, Mixquiahuala, San Agustín Tlaxiaca, Ajacuba, Tetepango, Tepetitlán, Tepeapulco, Nopala, Tlahuelilpan, Progreso, Pachuca, Villa de Tezontepec y Francisco I. Madero.
Al menos el 80 por ciento de los festejos taurinos se realizan en comunidades, íntimamente ligados a sus festividades cívicas y religiosas, en los cuales se genera una derrama económica alrededor de este tipo de eventos, las ganaderías de reses bravas, fabricantes de vestimenta y artesanía taurina, empresarios, trabajadores de plaza, tales como toreros, banderilleros, picadores, mozos de espada, personal médico y taquilleros.
Además de transportistas y comerciantes locales que dependen de la realización de cada evento; por consiguiente, el impacto laboral y directo que sufrirían las familias que dependen directa e indirectamente de las festividades.
De acuerdo a la Ganadería Torreón de Cañas, Sociedad de Producción Rural, las fiestas taurinas se llevan a cabo en más de 127 localidades del estado. Además, señala que existen 42 ganaderías de toros bravos donde trabajan más de mil hidalguenses, principalmente de cerril en zonas semidesérticas con una población de 12 mil cabezas de ganado.