Hay mensajes que nacen en los momentos más difíciles y que pueden convertirse en una fuente de esperanza para otras personas.
Alicia Leal García fue diagnosticada con glioblastoma, un tumor cerebral agresivo.
Esposa y madre de ocho hijos, enfrentó la enfermedad durante más de dos años, periodo en el que grabó mensajes de voz en secreto con la intención de compartir sus reflexiones y ayudar a otras personas. Tras su fallecimiento, esas grabaciones se convirtieron en el legado que su esposo busca compartir.
En esas grabaciones dejó un mensaje sobre la importancia de servir a los demás y compartir amor, un propósito que deseaba transmitir a través de un libro.
“El libro contiene, y se ve dónde ella se desprende de su ego, de lo material, y dice: ‘Lo único bueno de la vida es que hay que servir a la gente, vivir para servir, irradiar amor a los demás’. Se despojó de lo material y se dedicó a grabar estas memorias para que sirvan a la gente”, explicó Valentín Martínez, esposo de Alicia Leal García.
Su esposo, Valentín Martínez Cuéllar, se propuso preservar ese legado: recuperó los mensajes de su celular, los transcribió y los reunió en el libro Diario de Fe y Esperanza.
“Al morir mi esposa, lo que hago es recopilar todos los textos del celular, los paso a Word y formateo el libro. Me doy a la tarea de imprimirlo. Ya terminé las dos ediciones, pero lo hice en forma digital y lo estoy entregando así en clínicas y hospitales para que sirva a mucha gente”, señaló Martínez Cuéllar.
Lo que comenzó como mensajes grabados en silencio se convirtió en un legado que hoy busca llegar a otras personas. A través de sus palabras, Alicia mantiene vivo su propósito de compartir amor y recordar el valor de vivir para los demás.
dgp