La parroquia San Miguel Arcángel, de Atitalaquia, alertó sobre la operación de un sacerdote del Estado de México que realiza celebraciones en domicilios del municipio sin contar con la autorización de ninguna de las dos diócesis correspondientes.
José Miguel Martínez Villafuerte, párroco de esta iglesia perteneciente a la diócesis de Tula, informó a los feligreses que recientemente se detectó la celebración de diversas misas de sepelio en domicilios particulares.
Según explicó el sacerdote, las celebraciones son realizadas por el presbítero José Carmen López Lara, perteneciente a la diócesis de Cuautitlán, sin aviso previo ni la autorización correspondiente por parte de la parroquia ni de la diócesis de Tula.
Sostuvo que este tipo de celebraciones son ilegales, toda vez que la legislación de la diócesis de Tula no prevé ni permite la administración de sacramentos en domicilios particulares, salvo con el aval expreso del obispo diocesano.
El párroco de Atitalaquia informó que se realizó la investigación correspondiente y que, como parte de esta, fueron notificados de que el sacerdote López Lara
“No cuenta con la licencia ministerial correspondiente y se encuentra suspendido del ministerio sacerdotal, pues enfrenta un proceso penal en su contra”.
En consecuencia, los sacramentos celebrados por este sacerdote mexiquense carecen de validez, y añadió que la propia diócesis de Cuautitlán emitió una carta en la que se informó a la parroquia de Atitalaquia sobre esta situación canónica.
En el documento se detalla que López Lara ejerció el ministerio durante algunos años en dicha zona; no obstante, se le suspendió el permiso para celebrar sacramentos y se inició una investigación, además de que su caso fue remitido al Vaticano.
El 21 de octubre de 2014 se emitió el resolutivo mediante el cual se determinó el inicio de un proceso administrativo y penal en su contra, así como la dimisión del estado clerical. La diócesis mexiquense, a través del secretario canciller José Alejandro Ramírez Basilio, señaló que el proceso continúa; sin embargo, reiteró que el sacerdote ya no cuenta con licencias ministeriales vigentes ni está asignado a alguna parroquia.
Asimismo, se indicó que dicho sacerdote “siempre mostró indisciplina en el ejercicio del ministerio, celebrando de manera indiscriminada en casas y lugares no autorizados”.
Finalmente, la parroquia de Atitalaquia hizo un llamado a los feligreses para que acaten las normativas religiosas y no fomenten las llamadas “misas domiciliarias”, ya que carecen de validez canónica.