La reforma electoral propuesta por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, no fue aprobada en el Congreso de la Unión, y uno de los legisladores que votó en contra fue el diputado federal por Guanajuato y secretario de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Alan Sahir Márquez Becerra.
El legislador calificó que esta reforma electoral era impulsada por el oficialismo y advirtió que el proyecto representa riesgos para la vida democrática del país.
Durante la sesión legislativa, el diputado Alan Márquez fue el encargado de dar lectura a la declaratoria de publicidad del dictamen, acto con el que inició formalmente la discusión de la reforma en el pleno.
Posteriormente, el legislador guanajuatense reiteró la postura que ha sostenido durante todo el debate sobre esta propuesta: “Votar bajo amenaza no es democracia”, dijo.
Alan Márquez señaló que las reformas electorales deben construirse mediante consensos amplios y con el objetivo de fortalecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones, y no para generar incertidumbre o debilitar a los órganos que garantizan elecciones libres y transparentes.
Explicó que su voto en contra responde a la necesidad de defender el equilibrio institucional del sistema electoral mexicano, así como la autonomía de las autoridades encargadas de organizar los procesos electorales.
Márquez Becerra ha sido una de las voces que han seguido de cerca la discusión de esta reforma desde sus primeras etapas. Incluso participó en foros de análisis realizados en distintos estados del país, convocados para discutir los posibles cambios al sistema electoral.
Desde esos espacios, el legislador insistió en que cualquier modificación a las reglas democráticas debe responder al interés de la ciudadanía y no a presiones políticas o coyunturas de poder.
“Las reglas de la democracia no se cambian para beneficiar a un gobierno o a un partido. Se construyen pensando en la confianza de la gente y en el futuro del país”, concluyó.
Finalmente, Márquez destacó que las y los legisladores de Acción Nacional votaron en contra de la reforma, al considerar que México necesita fortalecer sus instituciones democráticas y no debilitarlas.