Para la 98a edición de los Premios Oscar, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas contempló como nominadas a diversas categorías cuatro películas que contaron con la participación de artistas mexicanos.
Debido a su trayectoria e influencia en la industria, el caso más famoso es el de Guillermo del Toro, director de Frankenstein que, con su versión de la obra de Mary Shelley, busca la estatuilla por mejor película y mejor guion adaptado.
No obstante, hay otros perfiles de mexicanos que desempeñaron labores de alta relevancia para la realización de proyectos que, en consideración de la Academia, fueron de lo más destacado de la industria en 2025.
Un ejemplo es Avatar: Fire & Ash, tercera entrega de la saga de James Cameron en la que participaron tres connacionales egresados del Tecnológico de Monterrey. Uno de ellos es Luis Iván Aguilar, un joven actualmente radicado en Vancouver, Canadá. ¿Qué se sabe sobre él y su trayectoria? En MILENIO te contamos.
De los estudios de TV a las grandes producciones de Hollywood
Luis Iván Aguilar estudió la carrera de Animación y Arte Digital, la cual cursó en el campus que el Tecnológico de Monterrey tiene en la capital de Nuevo León. Según la información vertida en su perfil de LinkedIn, su formación en dicha casa de estudios se extendió de 2009 a 2013.
Al salir de la universidad, Luis Iván comenzó su trayectoria profesional como artista digital, específicamente en rubros como la animación esquelética por computadora. Su experiencia en esta área lo llevó a desempeñarse como artista de efectos visuales en Tv Azteca.
En dicha empresa, se encargó de crear ambientes en 3D para ser utilizados en series televisivas y otras producciones, según explicó él mismo en la citada plataforma.
Durante un año, entre enero de 2016 y el mismo mes de 2017, Aguilar trabajó como profesor de Diseño Interactivo en la Universidad TecMilenio. Su experiencia como docente ocurrió a la par de sus primeros pasos en el estudio de efectos visuales MPC, establecido en Europa hace cuatro décadas.
En MPC, Luis Iván pasó de ser asistente a artista principal de iluminación, puesto en el que se encargó de garantizar la consistencia en la luz de los proyectos y monitorear el balance de colores en las escenas.
Durante los casi cuatro años que trabajó en este estudio se involucró en producciones como La torre oscura (2017), Un viaje en el tiempo (2018), Aquaman (2018), Detective Pikachu (2019), Maléfica: dueña del mal (2019) y Sonic (2020).
Luego, entre enero de 2020 y septiembre de 2021, formó parte del estudio británico Doublé Negative (DNEG) como director técnico de iluminación y participó en cintas como Ghostbusters: el legado, Venom: Carnage liberado, Matrix 4 y Dune.
Al terminar su período en dicha compañía, volvió al estudio MPC para dirigir al equipo encargado de la iluminación en Sonic 2: la película. Terminado ese proyecto, se integró a la sede de Vancouver de WetaFX, una empresa especializada en efectos visuales creada bajo otro nombre en los años noventa por Peter Jackson.
Aunque Luis Iván Aguilar no tiene una notoria presencia en redes sociales, ha usado las plataformas digitales desde hace más de una década para hacer evidente su gusto por la fotografía, los viajes y la animación digital. Asimismo, en LinkedIn se describe a sí mismo como un gran apasionado de la programación y la cinematografía.
BM.