Tener una mascota puede comenzar con un perro o un gato, pero para algunas personas la familia animal crece hasta incluir varias especies. Detrás de este comportamiento existe una explicación psicológica relacionada con emociones, rutinas y la necesidad de cuidar.
Cuando el número de mascotas aumenta, también pueden surgir nuevos hábitos y responsabilidades dentro del hogar. Esta práctica no necesariamente responde solo al cariño por los animales, en MILENIO te explicamos más al respecto.
¿Cuidar mascotas mejora el bienestar humano?
De acuerdo con un estudio sobre las explicaciones psicosociales del impacto de la tenencia de mascotas en el bienestar humano de Barcelos, se analizaron 12 hipótesis para explicar el impacto de las mascotas en el bienestar humano.
Ahí se evaluaron mecanismos tales como el apoyo social, la rutina en dueños de animales domésticos y otros factores y se demostró que cuidar animales mejora significativamente el afecto positivo y promueve el crecimiento personal.
Así, se desarrollan aptitudes y cualidades benéficas como la disciplina y la autonomía, consolidándose como hábitos saludables en la vida cotidiana.
¿Cómo ayudan las mascotas a tener un horario fijo?
De acuerdo con el texto, se explica que las mascotas funcionan como “sincronizadores sociales” lo que quiere decir que sus necesidades diarias, como comer o salir a pasear, nos obligan a mantener un horario constante y predecible.
Al seguir rutinas fijas para cuidarlos, nuestro reloj biológico se ajusta mejor, lo que puede ayudar a tratar problemas de ánimo y reducir el estrés de forma muy efectiva.
Tener un horario fijo aumenta la sensación de control sobre el entorno y da mayo autonomía y un propósito claro al organizar el día a día.
¿Por qué jugar con ellas nos mantiene en movimiento?
El estudio indica que jugar o pasear con perros y/o gatos impulsa la actividad física constante. El movimiento genera cambios químicos en el cuerpo, como la liberación de endorfinas, las cuales mejoran el ánimo y funcionan como una medicina contra la depresión.
Los investigadores mencionan que el ejercicio compartido reduce el cortisol, la hormona del estrés. Aunque pasear parezca una obligación, realizar estas actividades con un animal alegre aumenta los beneficios psicológicos del movimiento, dándonos una vida mucho más activa y saludable.
¿Qué aprendemos al cuidar de varios animales?
Según la escala de Ryff, aprender tareas de cuidado animal impulsa el crecimiento personal y adquirir nuevas habilidades evita el estancamiento y permite mejorar constantemente. Se destacan estos aprendizajes:
- Técnicas de entrenamiento y obediencia para mejorar el comportamiento de los animales.
- Conocimientos de salud y nutrición específicos para cada tipo de mascota en el hogar.
- Habilidades de resolución de problemas al enfrentar los desafíos diarios que implica su cuidado.
- Capacidad de observación para entender y responder a las señales no verbales de los animales.
¿Cómo nos ayuda sentirnos responsables de su bienestar?
Los expertos señalan que cuidar a un ser vivo brinda un sentimiento de utilidad. Cumplir con este deber fortalece el vínculo afectivo y brinda una satisfacción personal muy profunda.
También se destaca que, la obligación de cuidar mascotas muchas veces puede ser “una razón para vivir”, pues éste sentido de responsabilidad protege la salud mental, especialmente en quienes atraviesan un momento de crisis o tristeza.
Ser responsables del bienestar de una mascota ayuda a desarrollar disciplina y cuando se consigue tener un animal sano y feliz, aumenta la confianza y sensación de ser una persona competente.
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