Al revisar que el recurso destinado en 2018 se haya aplicado conforme a las normas presupuestales, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó presuntas irregularidades en la construcción del nuevo hospital general de Matamoros, Tamaulipas, que debió entregarse hace dos años y que hoy suma observaciones por 371 millones de pesos.
Este nosocomio, tiene como objetivo sustituir al actual, mediante equipamiento e infraestructura completamente nueva, con lo cual se pretende incrementar el número de consultocalizaciónrios de 26 a 30, quirófanos de 4 a 6 y salas de expulsión de 1 a 2.
De igual manera, se busca sustituir los equipos de laboratorio y radiodiagnóstico para atender de forma más efectiva y oportuna a una población de 325 mil 321 habitantes, considerada de mayor complejidad por el tipo de enfermedades en su zona.
Según el reporte de la ASF, se argumentó que por culpa de unas palomas de ala blanca (Zenaida asiática) en el sitio de los trabajos, no se había podido concluir el proyecto.
El dictamen emitido el 27 de enero del presente año, fecha de conclusión de los trabajos de fiscalización, indica que se adjudicaron dos contratos de obra pública sin justificar ni asegurar las mejores condiciones; y no se tenían los proyectos definidos, por lo que se inició el procedimiento para determinar posibles responsabilidades administrativas de servidores públicos.
Se comprobó que no se tiene constancia del cumplimiento de las medidas de prevención, mitigación y compensación del impacto ambiental del proyecto.
Por otra parte, no se publicó en Internet la información del proyecto de inversión, avances físicos y financieros.
GINS