La Secretaría de Salud reportó 73 defunciones por tos ferina en el 2025, la mayoría de lactantes menores de un año, de los cuales casi nueve de cada diez tenían menos de seis meses de edad y no contaban con antecedente de vacunación.
De acuerdo con el informe del Sistema Especial de Vigilancia Epidemiológica de Tos Ferina–Síndrome Coqueluchoide, el número de fallecimientos representa un incremento de 151.7 por ciento respecto al mismo corte de 2024, cuando se habían registrado 29 defunciones y un aumento de 114.7 por ciento frente al cierre preliminar de 2024, que acumuló 34 muertes.
Del total de defunciones notificadas en 2025, 60 por ciento correspondió a mujeres, según el registro oficial. Las defunciones por tos ferina se distribuyeron en 21 entidades federativas.
El informe no desagrega el número absoluto de muertes por entidad, pero sí identifica las tasas de letalidad más elevadas, que se registraron en: Puebla, con 33.3 por ciento; Baja California Sur, con 15.4; Jalisco, con 12.3; San Luis Potosí, con 10.8; Campeche, con 8.3; y Tamaulipas, con 5.1, de acuerdo con la tasa de letalidad reportada por entidad notificante.
Del total de 73 defunciones, 69 ocurrieron en menores de un año, todos sin antecedente de vacunación, y 84.7 por ciento correspondió a menores de seis meses, lo que confirma que la mortalidad se concentró de forma predominante en lactantes no protegidos.
Más de mil 500 casos de tos ferina
México acumuló mil 582 casos confirmados de tos ferina con corte a la semana epidemiológica 52 de 2025, con presencia en 31 entidades federativas.
La incidencia nacional se ubicó en 1.18 casos por cada 100 mil habitantes, mientras que la tasa más alta se registró en Aguascalientes, con 6.69, seguida de Chihuahua, con 3.71.
Los estados con mayor número de casos confirmados fueron: Ciudad de México, con 155; Chihuahua, con 147; Nuevo León, con 141; y Aguascalientes, con 102. Estas entidades concentraron 34.4 por ciento del total nacional.
En el resto del país, los contagios se distribuyeron en: Chiapas (100 casos), Estado de México (98), Guanajuato (86), Coahuila (85), Veracruz (64), Jalisco (65), Yucatán (48), Oaxaca (48), Hidalgo (42), Tamaulipas (39) y San Luis Potosí (38), entre otras entidades. Tabasco fue la única entidad que no notificó casos durante el periodo.
A nivel municipal, los principales focos de infección se localizaron en: Guadalupe, Nuevo León, con 95 casos; Aguascalientes, Aguascalientes, con 80; y Juárez, Chihuahua, con 62. Estos municipios concentraron 14.9 por ciento de los casos confirmados a nivel nacional.
¿Qué es la tos ferina, cómo se contagia y cuáles son sus síntomas?
La tos ferina es una enfermedad respiratoria infecciosa causada por la bacteria Bordetella pertussis. Se transmite de persona a persona principalmente a través de gotículas respiratorias que se expulsan al toser, estornudar o hablar, por lo que el contagio ocurre con mayor facilidad en contactos cercanos, especialmente en el entorno familiar.
El periodo de incubación suele oscilar entre siete y 10 días, aunque puede extenderse hasta 21 días. La enfermedad inicia con síntomas inespecíficos, similares a un resfriado común, como escurrimiento nasal, estornudos, fiebre leve y tos ocasional.
En una fase posterior, la tos se vuelve intensa, persistente y paroxística, con accesos repetidos que pueden provocar vómito, dificultad respiratoria, cianosis o apnea, particularmente en lactantes pequeños.
En menores de un año, la enfermedad puede manifestarse sin el acceso clásico de tos y presentarse con pausas respiratorias, rechazo al alimento o letargo, lo que incrementa el riesgo de complicaciones graves y defunción, sobre todo en niñas y niños no vacunados.
Síndrome Coqueluchoide
El Síndrome Coqueluchoide comprende el conjunto de signos y síntomas respiratorios compatibles con tos ferina que obliga a la notificación inmediata de casos sospechosos, aun cuando no exista confirmación de laboratorio.
Entre las manifestaciones clínicas que activan la vigilancia se incluyen: tos paroxística, apnea, cianosis, dificultad respiratoria y episodios de tos persistente, principalmente en lactantes menores de un año.
El boletín precisa que la vigilancia epidemiológica nacional integra tanto los casos confirmados de tos ferina como los casos sospechosos y probables de síndrome coqueluchoide, captados a través del Sistema Especial de Vigilancia Epidemiológica, con seguimiento clínico, toma de muestras y dictaminación diagnóstica conforme a los lineamientos establecidos.
Este sistema permite identificar de manera temprana la circulación de la enfermedad, dar seguimiento a casos sospechosos en menores de seis meses y documentar defunciones asociadas, incluso cuando la confirmación etiológica se encuentra en proceso.
IYC