La tarde del 1 de abril de 2026, cuatro astronautas partieron con rumbo a la Luna como parte de la misión Artemis II, gestionada por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) para obtener información de zonas nunca antes exploradas de nuestro satélite natural.
Durante casi 10 días, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen permanecerán en la órbita lunar a bordo de la nave Orión, desde la cual podrán observar características superficiales de una región que no es visible desde la Tierra.
La expectativa en torno a la misión Artemis II ha sido mayor debido a la posibilidad de analizar con mayor detalle la cuenca Mar Oriental —del latín Mare Orientale— de casi mil kilómetros de diámetro, cuyo origen se ha pretendido explicar mediante una teoría conocida como Bombardeo Intenso Tardío. ¿En qué consiste? En MILENIO te contamos.
¿Qué es el Bombardeo Intenso Tardío?
La teoría del Bombardeo Intenso Tardío —del inglés Late Heavy Bombardment— propone que hace casi cuatro mil millones de años, un cambio repentino en las órbitas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno desestabilizó el cinturón de asteroides.
Acorde con las hipótesis, dicho desajuste provocó que los cuerpos astronómicos salieran disparados hacia la región interior de nuestro Sistema Solar y se estrellaran contra la Luna, Mercurio, Venus, Tierra y Marte.
Se presume que el período del Bombardeo Intenso Tardío se habría prolongado por entre 20 y 200 millones de años. Dentro de las evidencias que ayudarían a reforzar los postulados de esta teoría destacan laos múltiples cráteres en las superficies de la Luna, Mercurio y Venus.
Durante las misiones del programa Apolo en la Luna, la NASA recuperó muestras de rocas que contenían material fundido por impacto, las cuales se generan únicamente mediante intensas colisiones.
"Los científicos descubrieron que muchas de las muestras, a pesar de provenir de distintas ubicaciones en la cara visible de la Luna, tenían edades similares de casi cuatro mil millones de años", señala la agencia espacial en un sitio web dedicado al tema.
Aunque la teoría del Bombardeo Intenso Tardío ha sido duramente cuestionada —entre otras cosas, debido a que las muestras disponibles se obtuvieron en un área proporcionalmente pequeña del satélite—, se espera que Artemis II y las siguientes misiones del programa permitan recopilar más información para revelar la historia geológica de la Luna.
Uno de los grandes misterios del cuerpo celeste, según ha explicado la NASA, es el conjunto de diferencias entre su cara visible y su cara oculta. Mientras la región observable desde la Tierra está cubierta de mares oscuros, formados por cuencas llenas de magma que luego se enfriaron, la zona oculta tiene mares pequeños y escasos, pero está plagada de cráteres.
BM.