¿El modelo organizativo de las instituciones médicas requiere una transformación estructural en la manera de concebir el trabajo del personal de salud?
En entrevista con MILENIO, Gerardo Huitrón Aparicio, Doctor en Alta Dirección y académico de la Facultad de Medicina de la UAEMex, compartió que, en su opinión, los centros hospitalarios deben operar bajo la dinámica de un equipo interdisciplinario y no bajo un esquema fragmentado.
¿Hacia dónde deberían ir los profesionales de la salud en México?
Para el experto en temas de salud, la visión tradicional que clasifica a los profesionales de la salud mediante jerarquías rígidas y servicios aislados es considerada un enfoque superado y excluyente.
La propuesta actual exige entender la unidad médica como un sistema integral donde cada disciplina cumple un rol de igual relevancia para el funcionamiento del conjunto, manifestó.
Recordó que el propósito central que articula el trabajo de todos los integrantes del sistema sanitario es la atención, seguridad y recuperación integral del paciente. Esta meta compartida funciona como el eje rector que coordina las distintas intervenciones profesionales dentro del entorno clínico.
Así es como en este esquema de colaboración, la figura del médico mantiene la función de aportar el juicio clínico, asumir la responsabilidad en la toma de decisiones complejas y guiar el plan terapéutico, porque su labor se complementa de forma directa con las funciones de las distintas áreas asistenciales, refirió.
¿Qué rol tiene el personal de enfermería y otras áreas de salud?
Por su parte, dijo, el personal de enfermería ejecuta el cuidado humano continuo, mantiene la supervisión constante de la evolución del paciente y establece el canal de comunicación directo con los familiares. Esta labor garantiza la continuidad del tratamiento y la detección temprana de complicaciones.
El Doctor puntualizó que el proceso de atención médica involucra de manera indispensable al personal de laboratorio e imagenología, cuya función es proporcionar la precisión diagnóstica necesaria. Sus análisis e interpretaciones ofrecen la base científica sobre la cual se fundamentan las decisiones del equipo médico.
La atención integral del paciente abarca también áreas especializadas como la nutrición, encargada de sostener la recuperación metabólica durante el internamiento; asimismo, la fisioterapia y la terapia ocupacional intervienen directamente para devolver la funcionalidad física y la autonomía al usuario, reflexionó.
El soporte tecnológico en la medicina de alta especialidad es garantizado por el bioingeniero médico, quien diseña, adapta y supervisa el uso seguro de los equipos dentro de la institución. Su intervención asegura que la innovación se aplique correctamente en beneficio del paciente.
Todos y cada uno aporta una parte importante frente al cuidado del paciente.
¿Cómo debe impactar todo esto en la plantilla estudiantil?
Huitrón expresó que cuando los estudiantes de medicina adoptan esta perspectiva, logran percibir al hospital como un ecosistema interconectado en lugar de una serie de departamentos independientes; esta comprensión favorece la interacción constante entre las diversas profesiones de la salud.
La formación en campos clínicos, acotó, permite a los alumnos desarrollar competencias que van más allá del aprendizaje técnico, tales como el liderazgo, la comunicación efectiva y el respeto al trabajo de los demás colaboradores. En este entorno, el personal hospitalario actúa como un agente formador clave dentro del proceso educativo.
El aprendizaje práctico obtenido en las instalaciones sanitarias se complementa con la enseñanza teórica impartida en las aulas de la Facultad de Medicina de la UAEMex, ahondó: "Es en el espacio académico donde se construyen las bases científicas, éticas y el pensamiento crítico indispensables para el ejercicio profesional".
Ante esto, el doctor expuso que es imprescindible entender que la relación entre el entorno académico y la práctica clínica se define como un vínculo indisoluble dentro de la formación médica, pues el razonamiento clínico y los valores éticos adquiridos en la universidad son la herramienta con la que el estudiante se integra posteriormente a la comunidad hospitalaria.
Para Huitrón el fortalecimiento continuo de la vinculación entre la docencia y la asistencia médica constituye la estrategia principal para elevar el nivel educativo, así como la calidad del servicio hospitalario de manera simultánea.
KVS