Ver una iguana sobre un árbol, una barda o en el patio de una casa se ha vuelto una escena cada vez más común en Tampico.
La vegetación, el agua y alimento permiten que estos animales encuentren espacios para refugiarse y desplazarse hasta en zonas residenciales.
La Dirección de Ecología de Tampico ha reportado recientemente un aumento en los avistamientos y relacionó parte de este movimiento con la temporada de apareamiento. Pero esto no significa necesariamente que Tampico tenga una sobrepoblación de iguanas.
Una especie que forma parte del entorno
Entre las especies registradas en Tamaulipas está la Ctenosaura acanthura, conocida como iguana espinosa del golfo o garrobo de México.
De acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), se registra su presencia en Tamaulipas y señala que se encuentra como especie endémica y sujeta a protección especial.
Su presencia en la ciudad tampoco es nueva. MILENIO Tamaulipas ha documentado desde años atrás la convivencia de estos reptiles con los habitantes de la zona y su presencia alrededor de la laguna del carpintero.
¿Tener más iguanas provoca un desequilibrio?
Para hablar de una sobrepoblación sería necesario conocer como ha cambiado realmente el número de ejemplares y su distribución en la zona sur de Tamaulipas.
En Tampico lo que las autoridades han reportado es un incremento en los encuentros con estos reptiles.
Eso tampoco significa que las iguanas sean una amenaza para el ecosistema. Su presencia forma parte de la fauna local y su manejo requiere considerar el estado de conservación de la especie.
La ciudad también puede representar riesgos para las iguanas
De acuerdo con National Geographic, acerca de un reportaje sobre el comportamiento de las iguanas, una iguana que se mueve entre calles y casas puede quedar expuesta a vehículos, perros, gatos o personas que intenten atraparla. El contacto constante con los humanos también puede alterar su comportamiento. Las bajas temperaturas representan otro peligro.
MILENIO Tamaulipas también ha documentado que durante los frentes fríos algunas iguanas quedan inmóviles por el descenso de temperatura y pueden caer de los árboles, por lo que autoridades ambientales han tenido que intervenir para rescatar ejemplares en los alrededores de la laguna del carpintero.
¿Por qué hay tantas iguanas en Tampico?
La explicación está en la combinación de un entorno urbano con abundante vegetación, cuerpos de agua y espacios de refugio, además de los movimientos propios de la especie.
Tampico creció alrededor de espacios donde todavía existe fauna silvestre y las iguanas han aprendido a aprovechar ese paisaje entre áreas naturales, jardines y colonias y hasta hogares tamaulipecos.
Por eso pueden aparecer cada vez más cerca de las viviendas sin que necesariamente exista una invasión.
JETL