A diez años de su fundación MENUIN Centro de Medicina Nuclear Integral se ha consolidado como un espacio de atención de alta especialidad en La Laguna, brindando diagnósticos y tratamientos a pacientes de la región, de México y el extranjero.
A decir del licenciado José Humberto Castro Hermosillo, director general de MENUIN, la creación del centro se dio de forma inesperada durante una conversación con el doctor Arturo Flores Mena. Lo que comenzó con un tema de negociación, creció hasta convertirse en una visión compartida: crear en Torreón un departamento de medicina nuclear que permitiera acercar servicios altamente especializados a la población de la región.
Fue así que se decidió contar con la experiencia de personal jubilado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la incorporación de profesionales altamente capacitados en esta área; proyecto que logró materializarse tras un año de planeación y trabajo constante.
“Durante esta primera década, el crecimiento de la institución ha sido significativo, pues comenzó con la atención a pacientes de la Comarca Lagunera, actualmente se recibe a personas provenientes de los Estados Unidos, quienes buscan atención especializada en medicina nuclear”, mencionó Castro Hermosillo.
Por otra parte, el doctor Arturo Flores Mena, director médico del Centro de Medicina Nuclear, afirma que la tecnología utilizada en MENUIN permite diagnosticar y evaluar una amplia variedad de enfermedades a través de estudios funcionales avanzados, como lo son padecimientos renales, enfermedades óseas, alteraciones tiroideas y afecciones cardiovasculares.
Asimismo, gracias a herramientas como la gammagrafía y el sistema gated-SPECT, se puede observar no solo la estructura de los órganos, sino también su funcionamiento en tiempo real, lo que permite detectar las enfermedades más frecuentes como el cáncer de tiroides, el de próstata y de mama; además de ser útil para el descubrimiento de hipertiroidismo, insuficiencia renal y complicaciones derivadas de metástasis óseas. “De igual forma se ofrecen tratamientos especializados con radiofármacos como Yodo-131, Lutecio-177 y Samario-153, utilizados bajo estrictos protocolos médicos”, dijo Flores Mena.
Protección y seguridad total
Uno de los aspectos que distingue a MENUIN es su compromiso con la seguridad, ya que todas sus instalaciones operan bajo rigurosas normas de protección radiológica supervisadas por la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), mientras que su personal recibe capacitación continua para garantizar el manejo adecuado de radiofármacos y la protección tanto de pacientes como del personal.
Además del componente tecnológico, la institución ha desarrollado un modelo de atención centrado en el acompañamiento integral del paciente que va desde la explicación detallada de los procedimientos, hasta el seguimiento posterior a los tratamientos, el objetivo es dar certeza y brindar confianza tanto al paciente como a sus familiares.
El centro representa un avance significativo para la medicina especializada en la Comarca Lagunera. Al respecto, Arturo Flores recuerda que uno de los momentos más importantes fue la administración de la primera dosis de yodo radiactivo de 150 mCi realizada en Torreón, procedimiento que anteriormente obligaba a los pacientes a trasladarse a otras ciudades del país.
Para Humberto Castro, entre los planes a futuro está el continuar la expansión y fortalecer la cobertura en el norte de México mediante la incorporación permanente de nuevas tecnologías, radiofármacos innovadores y alianzas con instituciones públicas y privadas.
“Es importante destacar que el impacto de la medicina nuclear en la calidad de vida de los pacientes es determinante, ya que permite detectar enfermedades en etapas tempranas, mejorar la planeación terapéutica y aumentar las probabilidades de éxito en los tratamientos”, detalló.
Para concluir, recalca que “más allá de la alta tecnología, los radiofármacos y la estricta infraestructura, el verdadero corazón de MENUIN radica en su atención humana y en el cuidado de los pacientes, lo que se traduce en un enfoque integral que prioriza la dignidad, la empatía y el respeto, tratando siempre a la persona y su bienestar emocional, y no solamente a la enfermedad”.
aarp