Ciencia y Salud

¿Te lavas los pies con sal y aceite de oliva? Esto dicen los expertos sobre sus beneficios

Esta combinación se ha vuelto popular como parte de la rutina de cuidado personal, pero especialistas explican qué beneficios sí puede aportar y qué expectativas conviene mantener.

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En TikTok, Facebook y otras redes sociales abundan los videos que recomiendan remojar los pies en agua tibia con sal y, después, aplicar aceite de oliva para aliviar el cansancio, suavizar la piel o incluso prevenir algunos problemas de salud.

Aunque muchas personas aseguran que esta rutina les ha dado buenos resultados, también han surgido dudas sobre si realmente funciona o si se trata de otro remedio casero sin respaldo científico.

Lavarse los pies con sal y aceite de oliva beneficios, según expertos
Lavarse los pies con sal y aceite de oliva: beneficios, según expertos | IA DISCOVER

La buena noticia es que especialistas en dermatología coinciden en que esta combinación sí puede formar parte del cuidado de los pies, aunque sus beneficios están relacionados principalmente con la hidratación y la exfoliación de la piel, y no con la eliminación de toxinas o la cura de enfermedades.

¿Qué beneficios tiene lavarse los pies con sal y aceite de oliva?

La sal y el aceite de oliva cumplen funciones diferentes, por lo que pueden complementarse dentro de una rutina de cuidado personal.

La sal, especialmente cuando se utiliza en agua tibia, ayuda a suavizar la piel endurecida y facilita la eliminación de células muertas mediante una exfoliación ligera. Esto puede ser útil para quienes presentan durezas o callosidades en los talones.

El aceite de oliva, por su parte, contiene ácidos grasos y vitamina E que ayudan a mantener la piel hidratada y favorecen la recuperación de la barrera cutánea, especialmente cuando existe resequedad. Entre los beneficios que destacan los especialistas se encuentran:

  • Ayuda a suavizar los talones ásperos.
  • Favorece la hidratación de la piel seca.
  • Contribuye a retirar células muertas después del remojo.
  • Puede aliviar la sensación de pies cansados tras permanecer mucho tiempo de pie.
  • Deja la piel con una textura más suave cuando se acompaña de una adecuada hidratación.

Lo que esta mezcla NO puede hacer

A pesar de su popularidad, existen afirmaciones en internet que aseguran que lavarse los pies con sal y aceite de oliva elimina toxinas, mejora de forma importante la circulación o cura infecciones por hongos.

Sin embargo, hasta el momento no existe evidencia científica sólida que respalde esos supuestos beneficios.

Los dermatólogos señalan que el cuidado de los pies debe entenderse como una medida de higiene y bienestar, no como un tratamiento para enfermedades. 

Si existe una infección, dolor persistente o problemas de circulación, es necesario acudir con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico adecuado.

¿Cómo hacerlo de forma correcta?

Si deseas incorporar esta rutina a tu cuidado personal, los especialistas recomiendan seguir algunos pasos sencillos:

  • Llena un recipiente con agua tibia, evitando que esté demasiado caliente.
  • Agrega dos o tres cucharadas de sal gruesa o sal marina.
  • Remoja los pies entre 10 y 20 minutos.
  • Seca perfectamente los pies, poniendo especial atención entre los dedos.
  • Aplica unas gotas de aceite de oliva y masajea los talones, la planta y los dedos hasta que la piel lo absorba.

La American Academy of Dermatology recomienda aplicar los productos humectantes cuando la piel todavía conserva algo de humedad, ya que esto ayuda a retener mejor el agua y disminuir la resequedad.

¿Quiénes deberían evitar esta práctica?

Aunque se trata de un remedio casero relativamente seguro para la mayoría de las personas, no siempre es la mejor opción. Los especialistas aconsejan evitar este tipo de baños si existen:

  • Heridas abiertas
  • Grietas profundas que sangran
  • Infecciones activas
  • Ampollas o inflamación importante

Además, quienes viven con diabetes o presentan problemas de circulación deben consultar primero con su médico o podólogo antes de realizar cualquier tratamiento casero en los pies, ya que una lesión aparentemente pequeña puede convertirse en una complicación mayor.

¿Cada cuánto se recomienda hacerlo?

No existe una frecuencia universal, pero los expertos consideran que realizar esta rutina una o dos veces por semana suele ser suficiente para mantener la piel hidratada y ayudar a prevenir la resequedad.

De hecho, la Mayo Clinic explica que el cuidado de los talones secos debe centrarse en medidas sencillas como remojar los pies durante unos minutos, retirar con suavidad la piel muerta y aplicar un humectante espeso inmediatamente después, ya que esta combinación ayuda a conservar la humedad natural de la piel.

Más allá del uso de sal o aceite de oliva, los dermatólogos coinciden en que el hábito más importante sigue siendo mantener una buena higiene, secar correctamente los pies después del baño y utilizar cremas hidratantes cuando la piel presente resequedad, especialmente en personas propensas a desarrollar grietas en los talones.

Lavarse los pies con sal y aceite de oliva: beneficios, según expertos
Lavarse los pies con sal y aceite de oliva: beneficios, según expertos | IA DISCOVER

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Javier Chávez M
  • Javier Chávez M
  • javier.chavez@milenio.com
  • Editor de Milenio como parte de la Unidad de Tráfico. Mi pasión es la cultura pop y los temas que están en tendencia a nivel nacional e internacional de famosos, virales y científicos. Egresado de la UNAM por la FES Aragón, mi pasión por el periodismo me impulsa a llegar a cientos de personas con historias que contar.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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