• Regístrate
Estás leyendo: Lagunero estudia proteína para combatir el cáncer
Comparte esta noticia
Lunes , 18.02.2019 / 06:50 Hoy

Lagunero estudia proteína para combatir el cáncer

ENTREVISTA

Con una carrera demandante entre sus aportes a la ciencia y su pasión por "subir" a los lugares más altos, el científico Andrés Hernández se encumbra hacia patentes que ayudarán en la lucha contra el Parkinson y el Alzheimer.
Publicidad
Publicidad

Desde los 12 años de edad, el científico lagunero Andrés Hernández de la Peña mostró una inquietud muy particular: el por qué de las cosas. Por lo que armaba y desarmaba pieza por pieza para conocer su funcionamiento. 

Gracias a la influencia de su padre, desarrolló el gusto por la investigación, el estudio y su ahora perfil profesional. 

Su paso por los colegios como Los Ángeles, La Luz, Pereyra y Luzac fueron sólo el inicio, el lagunero de 32 años graduado de Ingeniería Biomédica por la Universidad de Houston, estudió además en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore MD, del programa de doctorado en Ingeniería Biomédica. 

Su trayectoria la inició a los 20 años y antes de su graduación logró publicar en la Revista de Biomecánica, sobre la estabilidad del flujo sanguíneo en los aneurismas cerebrales

Patrocinado por la Sociedad Americana de Cáncer (ACS), para estudiar el funcionamiento del proteasoma, una de las máquinas más importantes de las células, estudio que fue publicado en 'Science', una de las revistas de mayor reconocimiento científico a nivel mundial.

ESTUDIO SOBRE EL CÁNCER

El lagunero y un equipo de científicos en el Instituto de Investigación Scripps de San Diego, California y la Universidad de California en Berkeley, descifraron como el proteasoma convierte energía química en movimientos mecánicos

De esta forma, el proteasoma puede desplegar, trasladar y degradar proteínas potencialmente dañinas para la célula como aquellas asociadas con cáncer, Parkinson, y Alzheimer. 

Posteriormente se especializó en Cristalografía de Rayos X y en la actualidad está haciendo un postdoctorado en Microscopia Crioelectrónica.

¿Has visto cristalizadas tus inquietudes por la ciencia y la investigación?

Sí, es un poco dura y a diferencia de otras carreras mientras más avanzas más difícil se hace, se batalla un poco, he tenido buenos mentores, he estado en buenas escuelas y he tenido mucho el apoyo de mi familia.

También me han dado mucho apoyo del gobierno y de instituciones privadas de Estados Unidos, como el National Science Foundation, del Instituto de Salud, y ahorita de la Sociedad Americana del Cáncer, de la que me acaban de dar un proyecto de investigación de tres años sobre cáncer y probablemente comience un proyecto de neurodegeneración como Parkinson. 

Como científico tenemos que estar buscando fondos siempre, las áreas de mayor interés es donde hay más fondos y es donde se buscan más proyectos.

¿Cómo se llega al punto en donde se tiene la posibilidad de publicar en Science?

Son proyectos muy grandes de hasta cinco años y requieren de mucha colaboración, para este proyecto fue un equipo de cinco personas y todos fueron científicos de muy alto calibre, como mi mentor, son proyectos largos, ambiciosos y muy rápidos.

Si no se termina lo más pronto posible, es probable que alguna persona en Alemania, en Francia o Estados Unidos te gane, es una carrera y la persona que haga el descubrimiento más grande lo más pronto posible es la que publica en las revistas grandes. 

Son proyectos caros por eso necesitamos fondos de diferentes partes, por eso se requirió apoyo por Instituto Nacional de Salud, la Sociedad Americana de Cáncer, Howard Hughes Medical Institute, y patrocinado por mi jefe y sus recursos.

El estudio se llama en español “Las estructuras del proteasoma revelan el mecanismo de translocación de otras proteínas por medio de ATP”.

¿Cuál es el proceso por el que surgen estos proyectos o se dan por iniciativa propia?

Por lo general si estudias mucho y conoces el campo, identificas alguna parte en la que se necesita descubrimiento y avance. 

Se hace una propuesta, se enlista a otros científicos, se arma un documento y se busca que alguna organización proporcione los fondos para llevarlo a cabo. 

Como en este caso, te basas en una tangente, descubres algo más y empiezas a averiguarlo por ese lado y surge un nuevo proyecto. De una propuesta original luego salen otros proyectos, atraer más científicos y más talento.

¿Los proyectos se dan con un objetivo en específico, deben tener de antemano alguna utilidad en particular?

Esto es importante. La mayoría de los descubrimientos grandes surgieron por azar y como científicos tratamos de ser objetivos reportando lo que estamos descubriendo. 

Es tan complejo lo que hacemos que muchas veces nosotros no identificamos la aplicación, la publicamos y quizás haya otros científicos en otro país u otro instituto y ellos pueden identificar un nuevo uso.

Tratamos simplemente de descubrir, publicar y compartir nuestros descubrimientos, pero a veces más que nada en el área bioquímica o de tecnología de comunicaciones por ejemplo, muchos de los proyectos sí tiene un fin específico de desarrollar una tecnología. 

Mi área de estudio está dirigida a la Ciencia Básica donde tratamos de generar conocimiento para que otras personas lo puedan utilizar, me ha tocado descubrir algo que luego se desarrolla como tecnología y se puede patentar y comercializar.

En Estados Unidos desde el momento en que un conocimiento se hace público, tienes un año para finalizar una patente. 

Se puede armar una patente provisional, coordinándola con la publicación del artículo, teniendo entonces un año para entrar a la carrera, comercializar el producto, encontrar socios en negocios, coordinar con la universidad o instituto a quienes pertenece ese conocimiento, si es una parte emocionante de la ciencia porque además de hacer investigación puedes entrar de lleno a ser emprendedor. 

Ya me ha tocado eso.

El gusto por la investigación puede que esto no se vean algunos sacrificios, ¿es así?

Si se tiene que sacrificar algo. Para mí lo más difícil es que el estar persiguiendo proyectos, fondos, estar en instituciones prestigiosas te obligan a estar cambiando de residencia cada dos o tres años. 

Me he mudado cuatro veces en los últimos cuatro años. Además tengo otros intereses, me gusta mucho el alpinismo y todos los fines de semana estoy acampando. Así que entre el trabajo y los hobbies, muy apenas tengo tiempo para dormir.

¿Cuál es la sensación que le provoca la práctica del alpinismo?

Lo que más me gusta es el poder escalar y llegar a la cima y estar en un atardecer en ahí después de haber estado todo el día trabajando. 

Es como la ciencia, son proyectos largos que tienes que preparar por años, se va escalando, se trabaja en equipo, donde hay mucha recompensa personal, son muy parecidos, por eso me gusta. 

Por un lado con la ciencia me mantengo al pendiente o alerta mentalmente y con el alpinismo físicamente. Entre la ciencia y el ejercicio no se queda mucho tiempo. He sacrificado muchas cosas, pero soy muy joven y es un riesgo calculado que hay que tomar.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.