Ciencia y Salud

Miriam Mejía: "El Ozempic NO es para todo mundo"

El auge de este medicamento abre la necesidad de ampliar la conversación sobre salud más allá de la efectiva y rápida pérdida de peso; regulación, problemas de conducta alimentaria y gordofobia en el sistema médico actual

El Ozempic, cuyo principio activo es la semaglutida, ha ganado popularidad en los últimos años como un medicamento eficaz para tratar la diabetes tipo 2 y, en ciertos casos, la 'obesidad' bajo supervisión médica.

Sin embargo, su creciente uso con fines exclusivamente estéticos ha desbordado los límites para los que fue diseñado. En entrevista con MILENIO la investigadora, activista, comunicadora y antropóloga Miriam Mejía, se plantea la necesidad de ampliar la conversación: no se trata de satanizar un fármaco que funciona para un cuadro especifico de salud, sino de cuestionar el contexto en el que se ha convertido en una solución aparentemente universal para bajar de peso.

El problema, advierte Mejía, radica en la forma en que el medicamento se ha posicionado en el imaginario colectivo: como una “receta mágica”

Entre el regreso de 'la extrema delgadez' y la llegada de versiones genéricas en países de oriente tras el vencimiento de la patente del Ozempic, podría intensificar la tendencia debido a una mayor accesibilidad aumentando el riesgo de consumo sin recomendación, ni acompañamiento médico. 

"La organización Mundial de la Salud tenía esta preocupación, previó que todo esto se desataría. Ahora tenemos los datos, siempre sucede esto al inicio, los datos comienzan a acelerarse entre la producción, su disponibilidad y la demanda que no debería de estar al alcance de todos". 

Tomar Ozempic con fines estéticos y no médicos fortalece TCA


Esto resulta especialmente preocupante en personas con Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) o que buscan resultados rápidos sin considerar los posibles efectos secundarios con un alto impacto en la salud tanto mental como física. 

En estos casos -por mencionar algunos- el uso del Ozempic puede tener más consecuencias que beneficios cuando no existe una indicación clínica clara, ya que tal como han advertido profesionales de la salud en Estados Unidos -donde ella reside- "no existe una rampa de salida una vez que comienzas a tomarlos". 

Por ello Miriam sugiere que para hablar de Ozempic no bastan las fuentes médicas, sino mirar todo el tejido social, cultural y económico que implica que este producto se consuma masivamente. 

"Si hablamos de Ozempic es necesario hablar de otros temas como trastornos de conducta alimentaria sobre todo para generaciones jóvenes que suelen estar en una etapa fácil de enganchar, donde socialmente toda la conversación gira en torno al físico" ante ello, Miriam profundizó "Hay personas que lo padecen y no lo han identificado, mucho menos han sido diagnosticadas por un médico, ya que también existe mucho sesgo en torno a este tema. Vemos a personas de cuerpo gordo que tienen anorexia y pese a ello solo por tener cuerpo gordo se les sugiere este medicamento sin necesariamente necesitarlo. Esto es altamente riesgoso para su salud"

En México los TCA son un problema grave de salud pública, mientras que, en países como España, suelen ser la segunda causa de muerte de acuerdo al Servicio de Psiquiatría Infantil y Adolescente de España. Ante ello Miriam destaca que el uso de Ozempic no puede tomarse a la ligera, ya que incluso aunque no lo padezca puede desatarse a partir de esto en una conducta obsesiva

"Si una persona delgada los empieza a tomar, empieza a ver cambios en su cuerpo ¿en qué momento deja de tomarlos? Ahora sabemos que en el momento que tú dejas de tomar sus medicamentos el peso regresa y de hecho un nuevo estudio de la investigadora Dra. Susan Jebb, de la Universidad de Oxford, muestra que la gente sube hasta cuatro veces más rápido que si hubiera hecho una dieta". 

Esto provoca que las personas que lo usan únicamente con un fin estético tengan miedo de dejar de usarlo. Por ello prefieren los efectos secundarios que dañan aún más su salud, antes de volver a subir de peso aun cuando no estaban en el rango de 'obesidad'.

¿Cuáles son los riesgos físicos de utilizar Ozempic con o sin supervisión médica?

Contra los posibles beneficios, cada vez más son los estudios que demuestran como las variantes de la semagluida -entre ellos el Ozempic, Wegovy o Mounjaro- suelen trae consigo fuertes efectos colaterales. Estos son algunos que la investigadora Miriam Mejía ha podido rastrear desde su labor: 

  • Pancreatitis aguda o inflación de páncreas 

    En febrero de 2026 la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido (MHRA) advirtió el aumento de muertes por pancreatitis en personas que tomaban medicamentos GLP-1. Existe el aumento de casos en otras partes del mundo como en Brasil. 


  • Riesgo ligeramente mayor de osteoporosis y gota
    La Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos señalo que los fármacos GLP-1 -incluidos Ozempic y Wegovy- aumentaban ligeramente el riesgo en padecer osteoporosis debido a la drástica disminución de alimentos que favorecen desgarres de ligamentos graves y fracturas por la pérdida de masa muscular.

  • 'Dientes Ozempic': Perdida dental, caries, desgaste y sensibilidad
    Esto ha sido identificado por personal de odontología en sus pacientes que consumen Ozempic o Wegovy, ligado igualmente por la disminución de alimentación y efectos directos del medicamento. 

  • Ictus Oculares/ perdida repentina de la vista
    De acuerdo a British Journal of Ophthalmology -revista internacional emblemática de Oftalmología las persoans que consumen Wegovy tienen cinco veces más riesgo de perder la vista debido a que se reduce el flujo sanguíneo al nervio óptico

¿Quién SI puede tomar Ozempic?

Miriam explicó que desde no hace más de 7 años comenzó a utilizarse el Ozempic únicamente con el fin de tratar la diabetes tipo 2. Durante su aplicación clínica se observó un efecto secundario relevante: una pérdida de peso considerable en algunas personas.

"Pese a este descubrimiento, también notaron que hay un grupo significativamente alto que no responde al medicamento, es decir que no baja de peso, pero si les afecta en otros cambios metabólicos que a la larga perjudican, por ello se empezaron a utilizar otras dosis de Ozempic que específicamente era para el tratamiento de diabetes en una cierta dosis".

Actualmente Miriam explica que este medicamento también se utiliza para personas con problemas metabólicos muy específicos y con cierto índice de masa corporal.

"Este medicamento no es para personas delgadas, ya sabes que pesan 40 o 60 kilos y quieren bajar de peso con fines estéticos, es únicamente para personas gordas y pese a ello, no es para todas las personas gordas porque muchas de ellas SI están saludables, quien lo use tiene que presentar un cuadro clínico específico para ser candidato a este medicamento como cualquier otro, no con el fin único de adelgazar"

El origen de medicamentos para bajar de peso como Ozempic 


Más allá del medicamento en sí, la discusión también remite a su origen y al sistema que impulsa su demanda. Mejía, hace hincapié en cómo diversas industrias -desde la farmacéutica hasta la del bienestar- se benefician de la constante presión social por perder peso.

Esta presión no surge en el vacío: responde a un sistema profundamente gordofóbico que atraviesa mayormente al sector salud que Miriam denomina como 'salutista'

"Un sistema 'salutista' culpa por lo regular al individuo sobre su condición física sin contemplar que la salud es algo multifactorial, es decir depende de muchos elementos con la genética que juega un rol importante. De igual forma el contexto, la pobreza, el acceso a una alimentación digna, entonces resulta muy injusto creer que 'una persona es gorda porque quiere' y que puede dejar de serlo cuando decida". 

Miriam, especialista en el tema, aborda en su libro Cómo ser una gorda libre, una investigación que realizó sobre cómo fue que en el 2013 la Asociación Americana de Medicina decidió patologizar el cuerpo gordo denominando "la pandemia de la obesidad" reforzando la idea de que un cuerpo grande es, por definición, un cuerpo enfermo.

Libro 'Como ser una gorda libre' por Miriam Mejía, nominado a Mejor Audiolibro este 2026
Libro 'Como ser una gorda libre' por Miriam Mejía, nominado a Mejor Audiolibro este 2026

En ese sentido, la promoción del Ozempic no siempre responde a una preocupación genuina por la salud. De acuerdo con Mejía y otros profesionales no peso centristas "la razón por la cual tenemos este tipo de medicamentos en realidad nace de este sesgo y este enfoque de dividir a la salud blanco y negro: persona gorda igual a enferma, persona delgada igual a saludable. No es así" 

La especialista Miriam Mejía, matizó con lo importante que resulta entonces que los gobiernos regulen las farmacéuticas y que, si existe una verdadera preocupación por la salud de las personas gordas, no debemos perder de vista en la conversación "la autonomía corporal" y el derecho a decidir si quieres tomar o no un medicamento sin la presión social y médica por adelgazar 'por que tu cuerpo no es saludable'. 

La ola del Ozempic también puede ser una oportunidad para cuestionar las narrativas dominantes sobre el cuerpo, la salud y el valor social de la delgadez. Si te interesan estos temas puedes consultar su plataforma 'la gorda feminista'. 



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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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