Hasta hace un par de años, se pensaba que la depresión iba a ser la primera causa de incapacidad en el mundo y aunque falta ver las cifras tras la pandemia, este padecimiento es uno de los cuales es considerable tratar a tiempo para evitar daños a la salud que pueden ir desde lesiones hasta el suicidio.
Uno de los avances científicos que se han desarrollado para atender esta enfermedad es un tratamiento prometedor como lo es la estimulación cerebral profunda que podría contribuir a que los pacientes con esta enfermedad cada vez se encuentren mejor.
De acuerdo con la revista científica Nature, la estimulación cerebral profunda podría optimizarse mediante la identificación de biomarcadores neuronales que desencadenan la terapia de forma selectiva cuando la gravedad de los síntomas es elevada.
La investigación explica que para esta estimulación cerebral se desarrolló un un enfoque que primero utilizó electrofisiología intracraneal de varios días y estimulación eléctrica focal para identificar un biomarcador personalizado específico de síntomas y una ubicación de tratamiento donde la estimulación mejoraba los síntomas.
"Luego implantamos un dispositivo crónico de estimulación y detección cerebral profunda e implementamos una terapia de circuito cerrado impulsada por biomarcadores en un individuo con depresión".
Entre los resultados de esta investigación, se mencionó que la terapia de circuito cerrado resultó en una mejora rápida y sostenida de la depresión; sin embargo, hicieron hincapié que se requiere trabajo futuro para determinar si los resultados y el enfoque de este estudio a una población más amplia.
bgpa