La misión Artemis II es un hito histórico de la NASA diseñado para enviar tripulación humana hacia la Luna. Este vuelo validará la tecnología de la nave Orion y establecerá bases futuras para viajes humanos a Marte.
Los astronautas deben entrenar físicamente con gran rigor antes del despegue. Asimismo, cumplen una cuarentena obligatoria de catorce días para proteger su salud antes de iniciar el gran lanzamiento. En MILENIO te compartimos cómo es su rutina.
¿Por qué los astronautas deben hacer ejercicio en el espacio?
En el espacio, la ausencia de gravedad hace que huesos y músculos no trabajen como en la Tierra. Al no haber esfuerzo constante, el cuerpo se debilita y pierde masa, un proceso llamado atrofia.
Hacer ejercicio todos los días es clave para mantener en buen estado los músculos y los huesos. Estas rutinas simulan el peso que normalmente soporta el cuerpo y ayudan a evitar el desgaste físico en misiones largas.
Además, la actividad física también ayuda a cuidar el sistema cardiovascular y la circulación de oxígeno en la sangre. Esto permite que los astronautas estén preparados para esfuerzos importantes, como el regreso o aterrizaje.
¿Qué equipos y tecnologías se usan para mantenerse en forma?
La tecnología para hacer ejercicio en el espacio ha avanzado mucho, pasando de herramientas simples a equipos especializados. Hoy, los astronautas entrenan cerca de dos horas al día con máquinas adaptadas a la ingravidez.
- ARED (Dispositivo de Ejercicio Resistivo Avanzado): Usa mecanismos que simulan el levantamiento de pesas, ayudando a fortalecer los músculos mediante resistencia, aun sin gravedad.
- T2 (Cinta de correr): Permite realizar ejercicio aeróbico, fundamental para mantener el corazón y las piernas en buen estado durante la misión.
- CEVIS (Cicloergómetro): Es una bicicleta fija con control digital que ajusta la resistencia y registra datos como el rendimiento físico y la frecuencia cardíaca.
¿Cómo se adaptan los ejercicios para misiones espaciales de larga duración?
Los entrenamientos se están ajustando para ser más eficientes, con rutinas de alta intensidad y menor duración. Esto permite ahorrar tiempo sin descuidar la condición física de los astronautas.
También se consideran factores como el espacio limitado dentro de las naves y la dificultad de reparar equipos en misiones largas. Por eso, los dispositivos deben ser resistentes y fáciles de mantener.
Debido a estas limitaciones, se plantea el uso de equipos multifuncionales que integren varios ejercicios en uno solo. Esto optimiza el espacio y ayuda a controlar aspectos como el calor y la humedad dentro de la nave.
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