La posibilidad de estar ante una señal de materia oscura ha vuelto a poner en alerta a la comunidad científica.
Un experimento instalado a casi 1.6 kilómetros bajo tierra detectó una interacción de una sola partícula que, hasta ahora, los investigadores no han conseguido explicar de forma convincente. ¿Es una señal de esa misteriosa sustancia o existe otra explicación todavía desconocida?
El hallazgo corresponde a LUX-ZEPLIN (LZ), una colaboración formada por unos 250 científicos e ingenieros de 39 instituciones de Estados Unidos, Reino Unido, Portugal, Suiza, Corea del Sur y Australia. El experimento busca precisamente las partículas que podrían formar la materia oscura, uno de los mayores enigmas de la física moderna.
¿Qué encontraron los científicos?
Los investigadores analizaron 220 días de datos obtenidos entre marzo de 2023 y abril de 2024. En una región del conjunto de datos que no había sido explorada anteriormente encontraron un evento particularmente inusual.
El equipo ha sido especialmente cuidadoso antes de atribuirlo a materia oscura. Durante meses estudió las posibles fuentes de ruido y las interacciones producidas por partículas de materia ordinaria que podrían imitar una señal buscada.
El resultado sigue sin ser un descubrimiento confirmado. De hecho, Rick Gaitskell, profesor de la Universidad de Brown y portavoz de LZ, advirtió que el equipo no afirma haber detectado materia oscura. Sin embargo, considera que se trata del indicio más convincente relacionado con ella registrado por el experimento hasta ahora.
¿Por qué una sola partícula es tan importante?
LZ está diseñado para detectar los diminutos destellos de luz producidos cuando una partícula deposita energía dentro de su detector. Para reducir las posibilidades de confundir una señal con materia ordinaria, el equipo trabaja bajo tierra, protegido de los rayos cósmicos, y utiliza un tanque de agua, detectores externos y herramientas computacionales para identificar posibles falsos positivos.
Por eso, un evento aislado puede resultar relevante cuando encaja con las características esperadas y no puede atribuirse fácilmente al ruido de fondo.
Aaron Manalaysay, físico del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, señaló que este es el primer caso, entre los experimentos en los que ha trabajado, en el que un evento atípico parece válido en todos los sentidos.
Entonces, ¿ya encontraron la materia oscura?
No. Esa es precisamente la parte que los científicos todavía intentan resolver.
El experimento está optimizado para buscar WIMP, partículas masivas de interacción débil que son una de las hipótesis propuestas para explicar la materia oscura. El problema es que una señal aislada no basta para confirmar su existencia.
Los resultados fueron presentados inicialmente en la conferencia TeV Particle Astrophysics 2026, en Japón, y el estudio fue enviado a Physical Review Letters, aunque todavía no ha sido publicado en esa revista.
Mientras continúan examinando el evento en busca de una explicación convencional, los investigadores de LZ mantienen abierta una posibilidad mucho más extraordinaria: que esa pequeña señal sea una pista de una sustancia que se cree constituye alrededor del 85 por ciento de la materia del universo, pero que todavía nadie ha logrado observar directamente.
Con información de EFE / JCM