El consumo de productos pecuarios concentra el 56 por ciento de la huella hídrica de México, con la carne de bovino como el alimento que más contribuye al uso de agua en el país, reveló el informe Huella Hídrica en México, elaborado por WWF México y AgroDer.
El estudio, presentado este jueves en la Ciudad de México, muestra que las decisiones alimentarias tienen un peso determinante en la presión que enfrenta el recurso hídrico nacional. Después del sector pecuario, la huella hídrica se distribuye entre el sector agrícola (27.1 por ciento), el doméstico (10.1 por ciento), otros usos (4 por ciento) y la industria (3.2 por ciento).
Dentro de los productos de origen animal, la carne de bovino representa por sí sola el 18.7 por ciento de la huella hídrica asociada al consumo nacional, seguida por la carne de cerdo (12.7 por ciento), la carne de pollo (9.5 por ciento), la leche (9.2 por ciento) y el huevo (5.1por ciento).
El informe también compara la cantidad de agua necesaria para producir distintos bienes de consumo. Un par de zapatos de piel requiere alrededor de 8 mil litros de agua, mientras que un kilogramo de queso demanda 3 mil 178 litros y una camiseta de algodón de 250 gramos necesita 2 mil 495 litros.
En alimentos de consumo cotidiano, una hamburguesa de 200 gramos tiene una huella hídrica estimada en 2 mil litros; una porción de chilaquiles de 250 gramos, mil 222 litros; un consomé de pollo de 200 mililitros, mil 511 litros; y 100 gramos de chocolate, mil 719 litros.
Por el contrario, productos como una taza de café de 125 mililitros requieren 140 litros de agua; una copa de vino de la misma cantidad, 109 litros; y un taco, 88 litros.
El análisis identifica cambios en los patrones de consumo de la población mexicana. Entre los productos cuyo consumo aumentó destacan los lácteos, con 17 kilogramos adicionales por persona; las frutas, con 12 kilogramos más por habitante; y la carne de ave, con un incremento de 6 kilogramos per cápita.
En contraste, disminuyó el consumo de azúcar en 6 kilogramos por persona, de endulzantes en 6.8 kilogramos, de vegetales en 2.7 kilogramos y de carne de bovino en 1.81 kilogramos per cápita.
El informe atribuye el crecimiento de la huella hídrica nacional a factores como la expansión de la agricultura de riego, el aumento de cultivos de alta demanda de agua, el crecimiento industrial y el incremento poblacional.
La superficie agrícola bajo riego pasó de 5.6 millones de hectáreas en 2010 a 6.2 millones en 2023. En el mismo periodo, el volumen de agua concesionado para actividades agrícolas aumentó de 57 mil 381 hectómetros cúbicos en 2012 a 61 mil 308 hectómetros cúbicos en 2023.
Asimismo, creció la superficie destinada a cultivos con elevada demanda hídrica. Entre 2010 y 2023, el aguacate aumentó 108 por ciento, la fresa 133 por ciento, la uva 31 por ciento y el pimiento 366 por ciento.
En el sector industrial, el volumen de agua concesionado pasó de 2 mil 19 hectómetros cúbicos en 2012 a 2 mil 786 hectómetros cúbicos en 2023.
A ello se suma el crecimiento de la población mexicana, que pasó de 112 millones de habitantes en 2010 a 134 millones en 2023, según los datos recopilados por WWF México y AgroDer.
El documento destacó que el consumo de productos de origen animal sigue siendo el principal componente de la huella hídrica nacional y que la combinación de cambios productivos, expansión agrícola y crecimiento demográfico ha incrementado la presión sobre los recursos hídricos del país.
LG