Durante la primavera y el verano, México experimenta una extenuante subida de temperaturas por lo que en muchos estados, principalmente situados en el Norte del país se ven obligados a el uso de enfriadores como ventiladores y aires acondicionados.
Aunque representan una solución efectiva y un alivio ante las olas de calor, su uso inadecuado puede ocasionar afectaciones en la salud. En MILENIO te explicamos cuales son las consecuencias y la forma efectiva de usarlo para prevenir inconvenientes.
¿Por qué el aire acondicionado no es bueno para la salud?
Aunque el uso del sistema climatizado tiene múltiples ventajas, siendo la principal darnos alivio y confort ante el calor, y reduciendo riesgos de golpes de calor o insolaciones, también protegen equipos electrónicos y mejoran la calidad del aire.
Sin embargo, si se le da un uso inadecuado o excesivo, el resultado puede ser completamente diferente y una desventaja total a la salud. Además, el mantenimiento y limpieza que se le da al equipo también influye en ello.
¿Qué daños puede causar a la salud?
De acuerdo con la información publicada por la Fundación Lovexair, el uso incorrecto desencadena más que problemas en el sistema respiratorio, estas son sus afectaciones:
Consecuencias respiratorias
El aire que sale de estos aparatos es muy seco y frío, lo que irrita y reseca las mucosas de la nariz, garganta, cuerdas vocales y bronquios, los cuales al perder su humedad natural, se inflaman, desencadenando problemas como rinitis, faringitis, amigdalitis u otros.
Además, el frío reduce las defensas del sistema inmunitario, lo que facilita que el cuerpo contraiga infecciones por virus o bacterias. De acuerdo con Vital Seguro, las personas que se exponen constantemente al aire acondicionado sufren un 28% más de casos de rinitis.
Sequedad e irritación
Los equipos de aire acondicionado funcionan aspirando la humedad del ambiente para enfriarlo, esto provoca que la humedad en piel y ojos baje, lo que da como resultado problemas de irritación, picor y conjuntivitis.
Además, puede provocar casos de deshidratación al dar un sentimiento falso de frescura, eliminando la necesidad de tomar agua, esto puede manifestarse también con dolores de cabeza y mareos.
Mareos o desmayos
Esto sucede principalmente por los cambios bruscos de temperatura al pasar de un lugar muy caliente a uno muy frío, pues el sistema nervioso intenta adaptarse al cambio y puede provocar una “reacción vasovagal”, la cual se manifiesta con sudoración intensa y mareos.
Presencia de hongos
Si no se limpian los filtros, el aire acondicionado se convierte en un "aspersor" de microbios, ya que en los filtros se acumula polvo, polen y patógenos principalmente de los géneros Aspergillus y Legionella, responsables de neumonía y rinitis alérgica.
Contracturas musculares
El frío directo ocasiona que los músculos se contraigan para intentar mantener el calor del cuerpo. Al estar mucho tiempo frente al aire frío, puede causar tortícolis, contracturas o incluso problemas nerviosos como la ciática.
Consejos para usar bien el aire acondicionado
Para evitar estos daños, las fuentes recomiendan seguir estas recomendaciones de uso:
- Mantener el aire entre los 23º y 27ºC. Nunca lo pongas por debajo de los 22ºC.
- Limpiar los filtros regularmente para evitar hongos y bacterias.
- Beber agua constantemente, aunque no tengas sed.
- No te pongas directamente debajo o frente a la salida del aire frío.
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